jueves, 28 de enero de 2016

Por lo que yo escribo...

"Dicen que un hombre no es hombre
hasta que oye su nombre en
los labios de  una mujer".
Antonio Machado, 
poeta español.



Páginas Ilustraciones Sueños: Sueños: A veces no sabes que escribir... sientes las idea bullendo dentro de tú cabeza... pero miras en tú papel o monitor y nada hace pugna por nacer... no hace tanto tiempo que he comenzado este blog... ¿para qué lo inicié? ¿qué puedo aportar a los cibernautas que hagan una parada por estos lares de la red? ¿será suficiente con plasmar sueños tontos que solo son trascendentales para mí? ¿le importa a alguien lo que yo piense o deje de pensar? Me hice, me hago, y me haré muchas preguntas a lo largo de mí vida... cada decisión que tomo nace de un sueño y crece con el análisis de los pro y los contra de su puesta en práctica, al menos en lo que a mí refiere. 


Sí de algo estoy un 75% segura actualmente es de que empezar este sueño o blog ha sido una de las mejores decisiones; cada vez que logro ponerme frente a mi computadora y ver la ascendente cantidad de visitas que percibo cada día me hace sentir contenta; no porque todas éstas visitas me vayan a convertir en celebridad, sino porque sé que cada una de ellas ha leído mis palabras; quizás no las comparten; quizás las pocas aventuras de Aysha Palak que he escrito son solo incipientes bocetos de una cursi novela al estilo de las de Corin Tellado; quizás es un amplio quizás que solo quien me lee sabe su porqué. 


Pero yo continuaré escribiendo porque de verdad que escribir me proporciona algo que pocas cosas logran: me libera de las ataduras de una realidad que a veces por la pequeñez de mis esfuerzos se torna asfixiante y claustrofóbica; y es que de verdad lo digo, a veces crecer (es decir, hacerte mayor, adquirir responsabilidades de más peso) con un mundo de fantasías en la cabeza se hace traumatico y doloroso; los que soñamos con los ojos abiertos siempre tendemos a ser adultos un tanto existencialistas y lloramos por sueños que vemos escurrirse de nuestras manos sin poder hacer nada al respecto.


Lo digo de esta manera, porque es así como me he sentido durante todo el proceso de aceptación de mí adultez, y aunque he aceptado la realidad subyacente, esa en la que vivo, respiro, lo he hecho como un guerrero de tiempos inmemoriales: con la frente en alto, un yelmo, armadura, escudo y espada. 


There are a ton of great scrap busting tutorials out there, Check out our Scrap Busting pinterest board for some great ideas. But today, we have an adorable tutorial for how to use some beautiful and small scraps to make a perfect Dream Catcher.: Pero no he cesado de soñar; lo hago a diario, sentada en mí trabajo cuando observo la pared de mí oficina por donde las horas corren una carrera de tortugas, cuando camino hacia mí casa contando mis respiraciones, cuando escucho música en la tranquilidad de mí habitación, cuando alguien me cuenta alguna historia que me empeño en cambiar, en adicionar o hacer menos. 

Podrían tildarme de loca sí no tuviera la capacidad de ser un ser DUAL, ese que es capaz de estar en un mundo y en el otro... por algo nací en un año serpiente según el calendario chino; y la serpiente es el ser que tiene la capacidad de reptar en distintos mundos de forma continua. 


Ahora bien, sí soñadora soy, sí he visto hacerse añicos mis sueños y metas, sí la yo que siempre soñé no pudo llegar a nacer, ¿acaso los sueños, sueños son? ¿una mera ilusión? ¿soñar no vale un pepino en la realidad física? Durante un tiempo pensé en que así era. Pero luego pensé otra cosa, ¿porqué no convierto cada uno de los sueños que tenía en palabras? ¿porqué no vivo mis sueños dejando nacer ese yo que en ese momento soñé y que no pude llegar a ser?


Así empecé a escribir, y Aysha Palak nació, por sí sola, con la fuerza de un ser que ya estaba pero que no había emergido y con ella vinieron una cantidad arrolladora de personajes que se formaron en la periferia de sus sueños. 


Trato de escribirla cada día... aunque los sueños son muy poco constantes en una temática... no respetan ni el tiempo ni el espacio, ni la lógica establecida... pero, es que son sueños, y con los sueños nadie puede. 


Dirty Harry - Sueña pero no te quedes dormido.:


Así es como pretendo continuar este blog, de manera muy personal, quizás no le guste a nadie más, pero sé que me va a llenar a mí.


Recuerden siempre soñar, crear y ser felices...!!!!!!!!!!!!!!


By: La Autora.


miércoles, 27 de enero de 2016

El Reto del Juntaletras: Bajo el influjo del Reto del Juntaletras



"Los que sueñan de día conocen cosas 
que ignoran los que solamente 
sueñan de noche". 
Edgar Allan Poe, 
escritor estadounidense.



Desde el momento aquel (tiempo exacto que no atino a recordad) en que leí una frase gráfica en Pinterest quedé convencida de la veracidad que encierra su simpleza sintáctica,  ya que como lectora y eterna aspirante a escritora el sentido escondido detrás abarca un sofismo muy importante. 


¿Quieres vivir mil vidas?: lee libros.   ¿Quieres vivir para siembre?: Escribe----------------- Want to live a thousand lives?: You must read books. Want to live forever?: Write:


Y pues, luego de que decidí unirme al Reto del Juntaletras que el escritor Carlos J. Eguren ha propuesto en su blog El Antro de los Vampiros y Otros Monstruos, está empezó a resonar en mí cabeza una y otra vez. 


He de confesar que a mis veinte y tantos he vivido, por lo menos, unas 500, 000 vidas; y claro está que no soy una "lleva vida", ni una chismosa, pero es que los libros contienen unas personas a veces más interesantes que tus vecinos. Es más fácil acechar la intimidad de Julian Sorel y sus amantes en Rojo y Negro del Stendhal, que buscar unos binoculares para intentar mirar por la ventana de mí vecina. 


Pero, ¿y sí quiero vivir a eterno?... todavía los científicos no logran encontrar la fuente de la eterna juventud, y eso que Ponce de León juró por su cabeza que la encontraría en la Isla del Encanto en el Caribe, y Hernán Cortés se enlió en el Imperio Azteca con la indígena Malinche esperando sonsacarle el secreto; los físicos no han logrado aprisionar la llamada Partícula de Dios, o antimateria, a la cual desde ya se le han dado propiedades más allá de toda lógica; no pongo en duda la capacidad de mis congéneres de lograr una cosa o la otra... pero se que una empresa tan ardua puede durar toda la vida de la humanidad generación tras generación, a veces como un mito brumoso, a veces como una verdad absoluta, porque hay cosas que se nos esconden detrás de cortinas burlonas si no es que ya sean convertido en espejismos de humo que juegan con nuestras esperanzas como un niño con una pelota.


No es el secreto del siglo que el legado de un escritor logra romper las barreras del tiempo, del espacio (puede viajar de país a país), extenderse como un virus silente poco a poco y marcarse como un trauma en las mentes de sus lectores. No obstante, escribir por escribir (que es un buen ejercicio para liberar emociones negativas o muy fuertes) es un asunto arduo. No es lo mismo una historia cantando en tú cabeza, rápida, emocionante, trepidante... que pasarla al papel, letra a letra, oración tras oración.


Es mí experiencia quien habla al decir que escribir es el oficio más frustrante... procedo a explicarme porque sé que acabo de ofender a mí público invisible, pero es que no hay sentimiento más desesperante que el que siente un escritor cuando no logra encontrar las palabras adecuadas para darle forma a lo que en su mente está aconteciendo; es fuerte la ansiedad cuando notas que tus manos  son tan rápidas para seguir la secuencia de los hechos de tú historia; te entra un miedo atroz cuando crees que haz dejado escapar una idea luminosa, y peor sí ocurre que la hayas vislumbrado y no la puedas atrapar... en serio, escribir es fuerte, solo para corazones valientes. 


También es mi experiencia quien habla, cuando digo que peor que escribir, es no hacerlo... mantener una historia bullendo en tú interior es dejar en agua una planta sin raíces que al cabo de un tiempo se pudre tornando lo que fue un agua cristalina, en un espeso y maloliente líquido verde... se daña el agua, y se daña la planta... las historias que no se escriben son así, se quedan en ti transformándose lentamente en un pantano putrefacto de lo que pudo ser pero no llego a lograrlo. 


Antes de tan siquiera haberme topado con el nombre de Carlos J. Eguren, de comprar y leer HOLLOW HALLOWS, y de visitar su blog, ya había dado inicio a la novela con la que voy a participar en el Reto del Juntaletras; específicamente empecé a darle una grotesca forma el 21 de abril del 2015; creé al personaje principal, definiendo cada una de sus partes (menos su mentalidad, esa la dejo nacer), boceté la historia a trazos generales, traté de atrapar la esencia del pueblo donde se desarrolla la obra (pueblo que nació de una mañana de depresión post-desencanto laboral), y traté de escribir de sopetón la historia completa (vale decir, que fracasé en el intento, no por intención, sino por un dolor "inexplicable" en mí muñeca derecha); todo marchó bien hasta entrado mayo, cuando tuve que trabajar como asesora en una tesis de Derecho... cada día escribía menos sobre "Acertijo" y la historia que se desarrolla en sus calles añejas y calientes... hasta que por cuestiones de mí trabajo laico la dejé quasi en el olvido... nunca la olvidé, solo la relegué a un sitio de menor importancia... pero ahora quiero, no terminarla... ahora quiero crearla.


 Así puesto, es bueno decir que en esencia voy a empezar el Reto del Juntaletras desde cero... y cuando digo desde cero... pues es desde cero, ya que muchos de los personajes que se han presentado a mí mente han nacido de la nada... claro que no me va a pasar los mismo que a Garric Odell, puesto que mí magia es menos poderosa, pero me va a costar tiempo definir cada persona, tengo que poner no solo la pluma a escribir, sino los oídos del alma a escuchar para saber que me van a contar sobre "Acertijo" y sobre la historia que en el se desenvuelve. 


Hasta ahora, Carlos J. Eguren ha propuesto tres técnicas en su blog que nos van a ayudar a armar el universo de nuestra historia, y he decir que más o menos tenía esa práctica desde antes, aunque su experiencia me ha ayudado a pulir mis técnicas. Y es que además de que estás técnicas te ayudarán a motivar o incentivar tú imaginación, también te aportaran un plus extra; a continuación, voy a explicar: 



-CREAR UNA GUÍA VISUAL. 
  

Y es que sí, por ejemplo, creas un tablero en Pinterest con el nombre tentativo de tú novela, no solo estarás pineando y guardando imágenes motivadoras o alusivas a tú historia, sino también que vas a contraer un compromiso virtual de terminarla de escribir. 


Otra opción que te ofrece Pinterest (https://es.pinterest.com/) es la de guardar en tú dispositivos las imágenes de otros pineadores que te hayan gustado o que tengan una relación con la historia de tú cabeza; crea una carpeta en el dispositivo con el nombre tentativo de tú novela y ve guardando en ella esas imágenes. 


En mí caso, y debido a que aún (inclusive siendo una millenials) me siento más cómoda manejando el espacio físico que el virtual, imprimo dichas imágenes y las guardo en la carpeta junto al borrador de la novela. Otra técnica que utilizo muchísimo, no solo cuando estoy intentando escribir algo personal sino también alguna tarea en mí trabajo, es que creo una imagen con un mensaje relativo a lo que voy hacer y lo pongo como fondo en mí PC, así cada vez que miro mi monitor estoy recordando la historia y mí mente se mantiene creando. 


Igualmente, sino eres muy fanático de Pinterest o creas tus propias imágenes, puedes optar por otras redes sociales, llámese Facebook, Instagram o Flirck, lo mejor es que todas las puedes instalar de manera gratuita en tú dispositivo. 



-ENCONTRAR LA MÚSICA O PLAYLIST.


Encontrar la música que encaje con tú historia puede ser lo más fácil o lo más difícil de todo, eso va a depender muchísimo de la historia en sí, del sentimiento que te crea la misma. 


Así que lo primero que debe tenerse en cuenta es el sentimiento que más te provoca la historia: tristeza, alegría, amor, desamor... y empezar a buscar canciones que avalen esos sentimientos.


Además de esto, dentro de esa categorización, debes también elegir aquellas canciones que provoquen esos sentimientos en ti; a veces, hay canciones que cantan al amor, pero que al escucharlas no te comunican eso. Debes prestar oído a las canciones, pero no exactamente tú oído, sino el de la historia y sus personajes. 


Luego de esto, crearás tú playlist... que bien podría ser algo personal (creando una lista de reproducción en tú dispositivo), o compartida ya sea a través de Spotify, en Youtube (conjuntamente con tus imágenes preferidas) o subiéndola a la nube. Ya esto es propio de cada uno; yo he preferido crear mi playlist de manera personal en mí dispositivo, pero no obstante voy a enlistar las canciones que más se acoplan a mi historia, así se podrán ir creando una idea de lo que contarán la misma... dichos títulos son:  


  • Macondo, Oscar Chávez;
  • Gloomy Sunday, Sarah Brightman;
  • Fragile, Delta Goodrem;
  • Broken, Leona Lewis;
  • While your lips are still red, Nightwish; y 
  • Va todo al Ganador, Il Divo.

Estas son solo algunas, pues ahora mismo mi playlist cuenta con 20 títulos y voy añadiendo más a cada paso. 



-HISTORIA DETRÁS DE MÍ HISTORIA.


Aunque la historia no es sobre una familia, la historia que se vislumbra de manera borrosa es Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez; no estoy violando copyright al decirlo, puesto que mí historia y la del escritor colombiano solo tienen en común un pueblo imposible, real pero mágico, que se va adueñando de los personajes, para terminar contando su historia a través de sus vidas. 


Muy poco tiene que ver mí historia con la realidad subyacente a mí alrededor; más bien en u dato que como abogada llegó a mis oídos; mientras escuchaba la anécdota (¿se le puede llamar anécdota a un crimen?) en mí mente iba formando la trama detrás del crimen, la historia que nadie sabía más allá de que había un muerto y una culpable. 

  

Supongo que esa es un defecto inherente al escritor: escuchar un dato y convertirlo en todo un mundo de posibles; elegir uno de ellos y adicionarle un millón de detalles hasta dar con una historia que explica el hecho, en favor o en contra de los verdaderos protagonistas. 


Bueno, acabo de seguir los tres pasos o técnicas propuestas en el Reto del Juntaletras, así que espero continuar la motivación inicial y terminar mi novela en 12 meses (¿menos? Nadie sabe).


Voy a dejar el link de mí tablero en Pinterest, donde estoy compartiendo las imágenes relativas a mí historia: https://es.pinterest.com/ayshapalak/aenigma-o-el-grito-silente/






By: La  Autora. 






martes, 26 de enero de 2016

LEYENDO: Hollow Hallows de Carlos J. Eguren


"No hay oscuridad y vemos las estrellas"
Carlos J. Eguren, 
escritor español


Como lectora empedernida que soy, mis gustos literarios no tienen una barrera que ponga límites al vicio incurable de leer. Es una adicción que solo es comparable a una obsesión por devorar cada letra que haya sido impresa en un papel, medio electrónico... hasta en el aire!!!!


Tengo la capacidad casi sobrenatural, diría mi madre, de terminar uno de los clásicos de la literatura grecorromana, para enliarme  en un amorío asfixiante con J.R.R Tolkien; leer no tiene límites... no existe una mejor manera de aniquilar el tiempo que leer. Ando siempre en una búsqueda minuciosa y loca de algo con que contentar mi vicio. Por lo general, termino leyendo una misma obra más de una vez, a veces de seguido, otras veces vuelvo a ellas por referencias o conexiones que siento o percibo mientras leo otra. 


Pero, y ¿sí diera la casualidad de que en poco más de 1090 páginas llegare a encontrar tal síntesis de temas tejidos en una misma historia?... Muchos dirán es algo imposible... pues sí la verdad ha de ser dicha mil páginas no son campo suficiente para encerrar realidad pasmosa y cruel, culto a dioses sin sentidos, locuras genéticas que van de generación en generación, dones mágicos que se agazapan en los rincones más apartados del ser, sentimientos como la tristeza, la desesperación, la desesperanza, las alegría, y un elenco de personajes tan variopintos y con tantos demonios como cabe esperar a alguien que sea, aunque soñado, humano. 


En mí opinión, esto ha sido posible. Hay una obra, novela, o como desee llamarse, que es un canto a la diversidad, una especie de escrito que se escribe a la vez que se sueña y donde aparece un escritor "juntaletras" que se convierten en realidad porque ya una soñadora lo soñó.


Así de imposible es HOLLOW HALLOWS del escritor español Carlos J. Eguren, a quien le gusta llamarse el "juntaletras". Leí esta obra en tres días de lluvia y juro que sí detrás de la puerta de mí habitación no estuviera bullendo el mundo real y cotidiano de una casa de familia normal, ya me hubiese puesto loca sumergida en un islote de pesadillas surrealista alimentadas por un culto siniestro y vengativo a un dios de bronce y decapitado.


Aunque lo que espero  después de esta crítica lo que se desee sea ir amazon.com y comprar la obra, no obstante voy a dar unas pequeñas referencias que me fascinaron y las que considero que el autor manejo con más maestría, si cabe decirlo, puesto que supo mantener el hilo de varias historias a través de toda la extensión de la novela. 


Porque algo que va a caracterizar a HOLLOW HALLOWS  de cualquier obra de ficción es exactamente esencia de novela coral, extensa y con una pasarela de personajes a los que se les permite no solo dialogar con los personajes principales, sino también contar su historia. El pueblo en sí cuanta su historia. 


En síntesis, la obra sigue el siguiente argumento:


  "Un joven y su padre, tartamudo y mudo respectivamente, a bordo de un Ford Anglia negro llegan a un islote olvidado de la mano de la civilización buscando, en principio, escapar de la realidad asfixiante que han vivido a causa de unos hechos extraños; lo que más le llama la atención al mucho es el rotulo casi desvaído en que se lee No hay oscuridad y vemos las estrellas, lema de un pueblo llamado HOLLOW HALLOWS habitado por los hijos impolutos de un dios de bronce decapitado que en vida respondió al nombre de Alfred Hallington y los descendientes de los confabuladores, algo así como la casta de los intocables, esos que profanaron la estatua de un dios benevolente y dador de un paraíso que a fuerza de ese pecado era el purgatorio tanto para unos como para otros. El joven y su padre se instalan en el único motel del pueblo, el Caserón Woods, propiedad de las únicas sobrevivientes de una de las principales familias de confabuladores: los Hownland. Allí está Dawn, la chica que de niña le enseñó un juego que le ha echo la vida un poco más llevadera al joven; y la que lo obligó a retomar su pasión: escribir. El joven Garric Odell no tardó mucho en conocer las atrocidades del pueblo en la persona del profesor Calvin Blackmouth, derivando por ello en una larga caminata a través de una historia que no era la suya, pero que ya había sido profetizada por una hechicera de nombre Lucrecia Dagan. Junto a la maldición que pesaba sobre los confabuladores, tres dones dormían en cada descendiente, pero uno solo era capaz de soñar que se desencadenaban y con ellos el final de HOLLOW HALLOWS".


Más o menos así se podría llegar a sintetizar la esencia de esta novela que es un tejido onírico, cruel, una oda a la desgracia. Además de eso, creo que podrían revelarse otros aspectos, y no llegar a decirles a los lectores el final o el desenlace de la obra. Uno de estos aspectos es lo referente a los hijos impolutos de HOLLOW HALLOWS y a los descendientes de los confabuladores. Los primeros son los descendientes de los habitantes que se han mantenido fieles al fundador del pueblo, a quienes consideran dios, y los segundos son los herederos de aquellas familias que conspiraron contra estás ideas, los cuales fueron maldecidos a una especie de ignominia de la que no pueden escapar aunque lo intenten mil veces, siempre se regresa a HOLLOW HALLOWS. 


Los personajes principales de esta obra son: Dawn Hownland, Garric Odell, Seth Dagan, Caroline Jones, el perro-lobo Huargo, la tía Emily, Ma Dagan, Rahne Jones... siendo Alam Lamke más que un personaje, un hilo conductor de varias historias. Están también las 6 familias de impolutos que conforman el Consejo y que son la batuta que mueve el sadismo cruel contra los descendientes de los confabuladores, los Ellis (sacerdotes), los Ruth (policías), los Shaxon (sepultureros y médicos), los Brooke (juez y alcaldes), los Blackmouth (historiadores), y los Ermsworth (maestros).


También el autor, Eguren, usa muchos simbolismos para adornar la historia, por ejemplo, la fecha del fundador, esa en que los hijos impolutos sacrificaban en hogueras a los descendientes de los confabulares es la misma fecha en que se supone que la iglesia católica acabó con la Orden de los Caballeros Templarios; el culto obsesivo y parasitario a un dios que no lo es; también los dones, aquellos que han sido robados, escondidos o regalados, como el de soñar, la magia y escribir para hacerse realidad.


En principio, la novela parece una oda a la Matanza de Texas, cruda y realista, algo que no durarías en encontrar en algún mal rincón de este planeta; en el desenlace se va revelando una especie de distorsión entre el mundo real y el mundo mágico que hace tambalear al pueblo de un dios inmisericorde a favor de los descendientes de los confabulares y del escritor Odell; en el desenlace-final que no es final, se hace realidad un mundo que nace de la magía de los dones ocultos, un mundo igual de salvaje que HOLLOW HALLOWS del que apenas escapa Seth Dagan en una barca de podrida madera; está el desenlace-final, casi epilogo en que vemos a un Seth Dagan vagar a la deriva de un mundo que la realidad le dijo que no existió; para encontrarnos con un epilogo, que no es epilogo porque el autor lo encajo como un capítulo más, pero que nos salta a ocho años después, cuando Ausra Flitt, visita al paciente Dieciséis un día de Navidad y le demuestra que posee el don robado por su atepasada Lucrecia Dagan, ella sueña sueños que se hacen realidad. Ausra-Dawn es la única y verdadera reina de un reino que no sabes decir sí es el real, el actual, o un paralelo creado a su semejanza.


Así, cruel y desconcertante es HOLLOW HALLOWS, esa novela, obra o relato que te deja con el gusto de algo más, a pesar de que te enteras de quien era Oniros Hownland y su don de oniromante, a pesar de que casi intuiyes quien decapito la estatua de Alfred Hallington, a pesar de que descubres la identidad del Hombre de los Relojes, y de que sientes pena por el paciente Dieciséis, ya que este relato tiene la misma sustancia que el uroboros, su comienzo muerde su final en un ciclo interminable de dudas posibles, de finales alternativos.


He leído esta obra con un regusto casi amargo, y aunque el autor no me defraudó en ninguno de sus capitulos, HOLLOW HALLOWS me dejó con frio en el corazón, como si de una tragedia real y palpable se hubiera tratado. Esta es una historia creada para leerse, como la vida misma es escrita a casa pulsación de nuestro corazón.

Pa
ra saber más del autor de esta maravilla, Carlos J. Eguren, solo tienes que visitarlo en su blog: elantrodelosvampirosyotrosmonstruos.blogspot.com. Ahí verás más de sus escritos y hasta un reto, El Reto del Juntaletras que seguro te llamará mucho la atención.


Recuerda que sí lees vivirás mil vidas, pero sí escribes serás eterno.




By:      La    Autora.  

martes, 12 de enero de 2016

La Pesadilla que se Coló en Mis Sueños

07/Feb./2014

UN SUEÑO DE FEBRERO

Mientras hablábamos acerca de nuestras vidas, me dio por mirar hacia arriba. En seguida quise nunca haberlo hecho… el cielo estaba todo lleno de figuras negras que flotaban en el aire como jirones de tela liviana. A pesar de que no sabía lo que eran  mi corazón se encogió de sorpresa y mi columna vertebral envió a mis articulaciones la señal inequívoca del miedo.


Baje la mirada hacia él, que sonrió como si tal cosa… como sí lo que estuviera pasando no fuera algo anormal, sino un suceso que estaba previsto a ocurrir. Una especie de duda se apoderó de mi en ese preciso momento ¿estoy soñando? ¿Es esto realidad? ¿Debo correr? ¿Espero a despertar?


El miedo seguía atenazando mi cuerpo, y un frio glacial me recorría el cuerpo, yo lo miraba en busca de apoyo o de una explicación sobre esas formas que volaban en el cielo; pero nada. Él no decía nada. Entonces vi como una de esas cosas se desprendía del resto y bajaba en picada hacia mí, con una rapidez que rallaba en vertiginosa; muerta de terror quise gritar pero mi voz se quedó clavada en mi garganta y curiosamente mi subconsciente me hizo notar que tenía la boca seca, tan seca que resultaba doloroso tragar. Y tenía la necesidad de tragar, y tenía miedo, y quería gritar y no podía.


Lo mire a él y continuaba sonriendo como si tal cosa; fue cuando caí en la cuenta de que nunca lo había visto, de que no sabía quién era, y que tampoco recordaba como llegué a ese lugar… y que además, tampoco conocía ese lugar.


Sentí el vértigo bajar hasta mi estomago, al miedo atenazar cada musculo de mi cuerpo, la sequedad cortante de mi garganta y las uñas clavándose en las palmas de mis manos, mientras una fuerza sin presión me elevaba por los aires llevándome junto a las formas negras que aterrorizaban mi espíritu; no sé de donde saqué las fuerzas, pero le hice caso a mi subconsciente y miré a la cara al ser que me levaba por los aires… y aún ahora que lo escribo siento en mi pecho la pena, la profunda y milenaria pena que su rostro sin expresión ni rasgos faciales introdujo a través de mis pupilas y enfrió mi alma.


Las ganas de gritar se trocaron en ganas de llorar, de llorar todas las penas del mundo; y mientras el vértigo de ser impulsada por los aires me oprimía el cuerpo, fue entonces cuando sin darme cuenta como, desperté llorando, sudando y con sed en mi habitación. Ahora termino de escribir este sueño traumático y miro las palmas de mis manos, donde aún conservo las huellas de mis uñas, que se clavaron en mi piel como esa pena en mi alma.




BY: ANAYRA PIMENTEL ROSARIO

miércoles, 6 de enero de 2016

Conociendo un Palacio (Las Andanzas de Aysha)



"Nunca serás feliz si te preguntas continuamente qué es la felicidad. Nunca vivirás si siempre estás buscando la razón de vivir. !Vive, solo vive!".

Albert Camus, escritor francés.


Después de un viaje transcontinental, largo y tedioso, habíamos llegado a nuestro destino... finalmente. Siempre soñé con viajar, subirme a montones de aviones una y otra vez, porque nunca creí que después de un par de horas dejaba de resultar tan divertido. Imaginarme que éste iba a ser el primer viaje de muchos, por un momento no me agradó para nada. Pero tal vez ni se lo mencione a él; porque con lo sobre protector que es seguro jamás me vuelve a subir a otro avión. Aunque a decir verdad, no todo ha sido tan malo, pues él ha estado a mí lado hora tras horas, y eso ha valido todo tedio. Solo respirar su aroma me calma el cansancio más interno que tenga, por no mencionar lo que me provoca el ritmo de su respiración cerca de mí. Ya de solo pensarlo, el corazón se me acelera vertiginosamente. No sé qué voy hacer conmigo y estas ganas de él que tengo. 


Ahora estábamos siendo conducidos (es la única manera que tengo para denominar la caravana de  12 Mercedes Benz que nos escoltan) a nuestro destino definitivo. Después de un tiempo viviendo en mí país, y al cabo de ordenar todos mis papeles migratorios, él había decidido traerme a su país. Y el país de Hamad Al Shabrij era muy distinto al mio en muchos aspectos: una economía floreciente y pujante, una cultura que montaba sobre briosos corceles pura sangre entre la tradición y la modernidad, y ese desierto inmenso que empezaba abruptamente a un lado de la autopista flanqueada de enormes palmeras. Yo estaba fascinada con ese manto dorado que veía a través de la ventanilla del auto. Creía perderme en sus dunas una y otra vez. En un momento miré mis pulseras de oro y las noté menos brillantes en contraste con el imponente desierto árabe. Digo que quizás en alguna de mis vidas anteriores fui beduina, solo así lograría explicar el embrujo que en mí obró el desierto y su sinuoso paisaje. Aunque me creía absorta en el paisaje, seguía sintiéndolo cerca con su mirada clavada en mí llena de curiosidad. Él dice que me ama, me dice que soy su amada, su habibbe. Pero yo creo que soy la luz de su alma por esa forma en que me mira, como sí en el mundo no existiera algo más hermoso que yo. Sé que él no es un rey, tampoco tiene sangre de sheikh, pero yo soy una reina de un dominio que le late en el pecho y que irriga sus venas cada tantos milésimas de segundos. Yo por mí parte quisiera no amarlo, y tengo motivos para no hacerlo. Pero es que de verdad es irresistible, es como un dulce que activa mis papilas gustativas de solo olerlo. No me canso de él, ni de sus besos sobre mí cuerpo. 


Habíamos recorrido un camino largo cuando sentí su mano sobre la mía; lo miré a esos ojazos marrones que me derriten el alma, y él me dijo: "Bienvenida a mí hogar, habibbe"; miré en la dirección que sus ojos apuntaban y dejé escapar una exclamación de total sorpresa. A lo lejos se dejaba adivinar una ciudad que emergía de la bruma azulosa como una visión de un mundo futurista; mi boca se abrió en una idea no formulada y él se rió de mi expresión de manera muy divertida. "Es increíble- le dije- como es que hay semejante ciudad emergiendo del desierto". Él asintió en silencio y luego me contó que hace 20 años el paisaje no era nada igual; solo unos cuantos edificios de arquitectura tradicional y calles llenas de arena, pero los hijos del Emir decidieron colocar el reino en el mapa mundial, y con esta visión en mente inspiraron a las generaciones que iban emergiendo a la vez que patrocinaron de sus propios bolsillos casi todas las infraestructuras y los proyectos megalomanos que hoy eran el desaire de las naciones de occidente. Y en mí opinión de verdad que habían hecho un gran trabajo. La ciudad brillaba como una joya entre el mar y el desierto. No era simplemente armazones de hierro, cristales y concreto, había como un hálito de encanto a su alrededor, como una brujería soterrada. 


Me pasé el resto del trayecto hablando como una cotorra de lo hermosa que era la ciudad, de lo enorme de sus edificios y planificando cada una de mis visitas; enumeraba con los dedos las fotos que iba a tomar para enviarles a mis padres, como sí fuera una niña de cinco años en un parque de diversiones. Él solo me miraba y decía que sí a cada uno de mis proyectos, en los cuales él estaba inscrito desde ya. Salimos por una calle lateral del centro de la ciudad y nos adentramos en lo que pude ver era un muy, muy, muy, muy lujoso residencial. Ahora bien, cabe detenernos un poco sobre lo que aquí califico de lujoso residencial. Sí alguna vez haz visto las fotos de Beverly Hills, con sus mansiones y sus jardines simétricos, entonces seguro que podrás imaginarte cada uno de los palacios de este residencial. 


La caravana "Mercedes", como me dio por llamar a la comitiva de coches, dobló en una esquina y enfiló un largo camino rodeado de un jardín que podría pensarse sacado de alguna villa inglesa, con arboles enormes a ambos lados entre los que se adivinaban pergolas y pequeños lagos artificiales aquí y allá; detrás de uno estoy segura que vi una enorme pantera negra, pero no estoy segura. Después de pasar bajo un enorme arco con diseño elfico, fue que pude ver el palacio color marfil que iba a ser mi hogar durante mucho tiempo, si Allah bendecía e iluminaba cada día nuestra unión, me dijo él. Me gustaba cada palabra que pronunciaban sus labios, con ese ronco tan peculiar que le daba su acento; quise besarlo pero ya me había enseñado la maestra de árabe que en la cultura musulmana no estaba bien visto las demostraciones de afecto en público, y menos los besos que se me antojaba darle a cada rato, así que esperaría un poco más. El jardín que rodeaba "mí casa" era un sueño lúcido: cientos de flores de todo tipo bullían en los parterres en honor a una primavera inexistente pero eterna en ese lugar; las hortensias estaban derramadas como sin cuidado en casi todos los rincones, llenándolos de color y olor. En todo el derredor del palacio y en jardineras en cada ventanal había peonías blancas, mis flores preferidas. 


Llegamos hasta la entrada techada y nos desmontamos de los vehículos. El piso era de mármol color ámbar y estaba adornado con filigranas de ojos en un dorado muy brillante; me encantó ese piso, me encantaba el color dorado. Está muchísimo demás decir que quería saltar de felicidad. Me encantaba mi jaula de oro, me encantaba mi carcelero, de verdad que creo que padezco del Síndrome de Estocolmo.  Cada cosa era bella, y se notaba a leguas que había sido pensado en mí felicidad. Cada detalle era un reflejo de mis deseos, cada color, cada mueble, cada tela, cada adorno, eran todos para mí. Un regalo enorme, un sueño mio plasmado en toda la casa. Al final de las escaleras, en la pared, había un grabado en letra árabe, doradas, tenues, que después supe que era un poema, mí poema. Desde ese día siempre elevaba mí vista hacía él, lo leía, y atesoraba sus palabras en mí corazón. Y solo era el primer poema de muchos que vendrían cada día, cada mañana al despertar, o cada noche al irme a dormir, tanto sí estuviera en Dubai, como en Inglaterra. 


Cuando me llevó a mis aposentos, ya no creía que hubiera algo que me hiciera emocionar un poco más de lo que ya estaba, pero no era así; nuestra cama de sabanas inmaculadas estaba llena de esponjosas peonías blancas que eran una delicia. Podría decirse que estaba en un cielo terrenal solo mio y de él. Sentí su abrazo desde mi espalda tan cálido y amante que no pude evitar voltear a besarlo; lo hice empinada en los dedos de mis pies, y con toda la pasión que tenía acumulada: 

-No es nada justo que se me prive por tanto tiempo de mi derecho a amarte-le dije apretando mi cuerpo al suyo. Él me miró a los ojos, y vi en los de él el fuego de la misma pasión que consumía mí interior. Me abrazó con fuerza, y su boca busco la mía con hambre. Me besó largamente, transmitiéndome todo el calor de su cuerpo, todo el dulce de sus labios, su esencia toda. En un momento dado, sentí mis pies elevarse del suelo, pero no sé con exactitud, porque sus besos siempre tienen la habilidad de hacerme olvidar el mundo que me rodea. Me dejó caer en el mullido lecho, y una pena pasajera me embargó cuando me privó de sus labios y del calor de su ser.


Más duré lanzando el suspiro que lo que él duró lejos de mí; dejó caer su peso sobre mí, y !Por Dios! que fui feliz; instintivamente abrí mis piernas dándole paso a mi calor más puro, y él movió sus caderas encajando su pelvis en mí. Creo que ese lugar es su favorito, mi entrepierna. Besó mi cuellos, mis pechos, mi abdomen, mi ombligo y más allá. Se perdió en el infinito de mí placer, y me llevó con él. En algunos momentos, escuchaba mis gemidos de placer, mis gritos de satisfacción, como un tenue canto a la pasión, pero yo era ajena al mundo de fuera, estaba demasiado pendiente a él dentro de mí y a lo que esto provocaba en mí espina dorsal y en mi cerebro. Lo sentí jadear con fuerza cerca de mi oreja y me apreté más a él llena de deseo. Sí hubiese podido entrar en su ser, lo hubiese hecho, me hubiese fusionado a su carne para la eternidad. Sus labios y los míos se fundieron en un beso largo, caliente, y mí cuerpo explotó al mismo tiempo que sentí su sabia caliente en mí vientre. Un minuto, dos minutos, infinidad de tiempo duró nuestro beso, tanto que al cabo Morfeo nos traicionó con su sueño. 


Desperté feliz a su lado en medio de peonías que aun se conservaban; un nuevo día empezaba al otro lado del ventanal de mis aposentos, caluroso y venturoso. Una sonrisa perenne se había establecido en mis labios. Sentí un beso en mi hombro, y a él susurrando un canto hechicero en su lengua de beduino... era mí poema... era mí canción... palabras de su corazón para mí corazón... 


"Mí corazón junto al tuyo
late
En un solo canto de amor
nuestros espíritus 
se funden.
Es tú esencia 
mi esencia.
Es mi calor
tú calor.
Es tú luz
la guía en mí oscuridad.
Tú voz es la voz
del ángel que para mi
ha creado Dios.
El amor brinca en mí pecho
como antílope que
recién viene al mundo, 
porque es tú gracia 
a mís ojos
la gracia de la gacela joven
que corre por las arenas doradas del
desierto.
Busqué una perla más bella que las
de Ormuz, 
Allah te trajo a ti a mí
porque eres más bella
que las bellezas
todas del 
Rey Salomón.
Amarte es mi designio, 
escrito está, 
y la gracia de Dios 
será, 
que te ame y te pertenezca
aún después que la Muerte Reina
me duerma en su regazo, 
aún así te amaré plena.
Eres el tesoro, 
eres mí corazón, 
eres el amor
mio 
de 
parte 
de 
Dios". 







By:     Aysha Palak.