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viernes, 30 de septiembre de 2016

10 Cosas que te harán más feliz.


No es un secreto para ningún nacido vivo y viable que la FELICIDAD es una de esas metas ineludibles en el recorrido que hacemos por este trayecto que se llama vida. Todos buscamos ser felices, pero en este decenio es donde más énfasis se le ha dado a nuestra capacidad para obtener la FELICIDAD. 

En esa incesante búsqueda se nos va una buena parte del tiempo, ya sea leyendo libros de autoayuda, buscando frases que nos inspiren o asistiendo a conferencias dictadas por genios con perfume de misticos. ¿Quién no ha jugado a ser un iluminado hindú? ¿Quién no ha vagado en internet buscando los secretos de una buena meditación? 

Quizás todo el mundo no lo ha hecho, porque he visto personas que son capaces de ser felices casi siempre, pero sí puedo decir que muchos hemos buscado respuestas. Yo misma he buscado mucho, hasta he puesto en práctica algunas cosas, de todas esas he sacado en limpio 10 Cosas que te harán más feliz, y que comparto a continuación. 


1.- CONÓCETE. en mí opinión esta es la formula infalible de ser feliz en casi todo momento. Ya que sí te conoces sabes qué y que no deseas en la vida, que cosa eres capaz de aceptar, cuales cosas no, así como que metas vas a perseguir y como las quieres obtener. Conocerse uno mismo no es una tarea, debido a lo complejo que tiende a ser el ser humano, pero debemos auto analizarnos de vez en cuando para ajustar nuestra creencia propia y mantener el nivel de nuestros sueños. 

2.- SE EXIGENTE. No está bien conformarnos con poco, se vale ser ambicioso dentro de ciertos ámbitos de nuestra vida. La exigencia también es aplicable a nosotros mismos, ya que sí te gusta escribir, debes de luchar contra el deseo de no hacerlo y exigirte escribir; quieres aprender inglés, pues exígete hacerlo. Ser exigente con todo lo relacionado en nuestra vida, nos dará un margen de felicidad entre la consecución de nuestros sueños y no haberlos cumplido que será más extensa que no haberlo intentado nunca. 

3.- LUCHA POR LO QUE QUIERES. Convierte tus sueños en luchas, tú vida en una guerra donde tú ejercito sean tus ganas de ser feliz y tu victoria todo lo que la vida te puede dar. Porque o eres un luchador, un dirigente de tú vida y tú guerra, o te conviertes en el peón de la vida y la guerra de alguien más. Tú felicidad está en juego, así que se vale usar todas las armas. No puedes permitir conscientemente que nadie pisotee tus sueños, o que te haga sentir avergonzado de ser quien eres, aunque sea sólo convertirte en la versión humana de Patricia el mejor amigo de Bob Esponja (pude haber puesto otros ejemplos, pero este pensamiento afloró libremente). 

4.- NO TE TOMES NADA A PECHO. Tú capacidad para aceptar que no eres el segundo salvador del mundo te ayudará muchísimo a mantener a raya la negatividad y la potestad de ciertas personas y situaciones de interferir en tú vida. Lo que quiero decir, es que no te martirices con demasía sí tú compañera de trabajo no termina a tiempo sus tareas, simplemente haz la tuya, respira profundamente y deja que las consecuencias caigan a tus pies, no temas a las represalias pues tienes la posibilidad de quejarte y de que tú jefe se percate de que simplemente no eres el culpable. Así puedes aplicar esto en todas las situaciones de tú vida, y verás como el peso de una responsabilidad que no enteramente tuya. 

5.- APRECIA LO QUE TIENES. Antes no entendía bien esto, pero desde que empecé a ponerlo en práctica sí que le veo la magia. Y no es tan complicado. Es solo que a veces comparamos nuestros teneres con los de quienes nos rodean o de conocidos lejanos, y subestimamos lo nuestro. LO NUESTRO, lo que hemos conseguido con esfuerzo, trabajo y en muchos casos con muchas dificultades, y lo que no vemos es que LO QUERIAMOS, LO NECESITABAMOS... LO SOÑAMOS. Lo primordial es que es nuestro, no de más nadie, no fue algo que nos callo del cielo, y sí así fue sigue siendo parte de nuestra suerte. Apreciar hasta el pequeño labial que pudimos comprar en una tienda Sephora nos dejará ser felices más allá de lo que los demás puedan tener de sobra. 

6.- NUEVO ORDEN DE COSAS. El orden, esa capacidad que podríamos cultivar de mantener cada cosa en su lugar, o de tener una cosa con funciones especificas y no un montón de cachivaches innecesarios. Este orden aplica tanto para las cosas que tenemos en nuestras casas, para la ropa, como para nuestras finanzas. Orden en el trabajo, orden en la casa, orden en las finanzas... orden, orden, orden por todos lados y la vida se nos irá haciendo más fácil poco a poco. 

7.- CREAR HÁBITOS. Y no hablo solo de buenos hábitos alimenticios, o de ejercicios, hablo de crear hábitos cotidianos tan simples como escribir dos líneas en tú libreta de apuntes cada día, como hacer tú café cada mañana, como ir al trabajo caminando, como lavar la ropa cada 15 días sin inventar excusas, como dar las gracias, pedir permiso. Añadir cambios en tú rutina que te saquen de la monotonía del cliché en que sin darnos cuenta nos vamos convirtiendo. Según estudios puedes puedes desarrollar hábitos duraderos poniendo en práctica una acción por 21 días, así que no está demás intentarlo. 

8.- COME, MUEVETE. Nunca intentes dejar de comer, porque es una de las cosas que más trunca la felicidad. Comer es una de esas actividades que activan los centros destinados a producir felicidad, así que sí te sometes a una de esas dietas raras que andan circulando por internet, es seguro que te pondrás bastante negativo. Aprende a comer, ve con un nutricionista que te muestre como balancear tus alimentos y agrega a tú dieta más frutas, o vegetales. Lo otro es que puedes moverte. No te tienes que apuntar en un gimnasio carisimo, puedes practicar alguna actividad que elimine el 100% de sedentarismo en el que estás, podría ser bailar, saltar la cuerda, montar en bicicleta, o simplemente ir caminando a tú trabajo. Resultados garantizados en el tiempo justo, te lo digo por experiencia. 

9.- LEE. Claro soy lectora compulsiva. Pero no estoy intentado contagiar a nadie con esto porque sí. Me explico: saber leer, o sea, saborear un libro, libera todo tipo de emociones en ti. Un libro puede ser una montaña rusa de emociones, que no solo te dejará conocimientos, sino un buen sabor general, ayudandote a liberar las tensiones y a soltar esas emociones reprimidas. 

10.- AMAR. Ama, ama con toda tus fuerzas, y serás feliz. Ama tú existencia, ama a tú familia, ama el arte, la naturaleza. El amor, el amar es lo más liberador que existe. Vivir sumergido en el odio y en el rencor van atrasando cada día más que seas feliz, y que quienes te rodean lo sean, ya que la negatividad no solo afecta a quien la padece, sino que su entorno también se contamina. 

Otro punto antes de terminar, es que es bueno darle tiempoa cada cosa,  no somos magos, no tenemos al genio de Aladino, y solo contamos con nuestra capacidad de hacer, así que no lograremos nada de un día para otro. Debemos saborear  cada momento de nuestro paso por la vida, y darle siempre prioridad a lo que nos hace sentir cosquillas en la parte baja de la columna. 

Espero que les haya sido de ayuda, inspiración esta entrada, porque de verdad que estos tips puestos en practica son de mucha ayuda,  A menos, que continuemos la conversación en los comentarios, nos toparemos en otra entrada. 

Atentamente, La Autora.-







viernes, 17 de junio de 2016

Definiendo Inactividad




La inactividad es un estado, como su nombre lo indica, en donde no hay ejecución de actividad alguna. La inactividad es el estado propio de las cosas u objetos inanimadas. No creo que deba ser un estado elemental de los seres humanos. 


No obstante, yo ando envuelta y acurrucada en un estado de inactividad profundo. No califico mí actual actitud de haraganería, porque al menos el haragán está feliz con su haraganería. Pero yo no estoy feliz con mí inactividad, más bien me siento frustrada. 


He estado analizando, casi con la entereza de un filosofo pensador sin más nada que hacer o que esperar de la vida (piensen en mí en la posición del Pensante de Rodín, y tendrán la escena exacta de mí idea), que podría estar causando tal estado de inactividad en mí. 


Antes debo de añadir que nunca he sido la persona más activa del universo, ni mucho menos; me caracterizo por ser alguien más bien tranquila. Pero lo de ahora supera toda etapa de la tranquilidad y por muchos rangos. 


¿Porqué estoy yo Definiendo Inactividad? Caramba, casi todo el mundo sabe lo que es la inactividad, sería escribir una sarta de tonterías o copiar y pegar lo que ya ha sido dicho.  respecto a eso. No obstante sí ahora me encuentro Definiendo Inactividad es porque siento que no solo yo estoy en esta etapa. Y procedo a explicarme mejor, y me van a excusar sí la entrada resulta muy larga. 


Definiendo Inactividad: La inactividad a la que me refiero no tiene nada que ver con el esfuerzo físico, ese que hacemos en el plano material y puede ser considerado un movimiento de fuerza relativa, ese no es. La inactividad  de la que hablo es ese estado en que podrías caer cuando no estás desarrollando nada. Es esa etapa en que estás como en modo monotonía agravada. Durante este tiempo lo que te apasiona te cansa, lo que te cansa te aburre, y lo que te aburre es lo que haces. Esta inactividad te inhibe de muchas cosas: terminar tú trabajo, o hacerlo de manera autómata, casi sin darte cuenta que haces; seguir escribiendo, ya sea tú blog (duré tres días escribiendo Los 200 Encuentros, cuando ya tenía el borrón y la historia), o tú novela (no recuerdo en que estado están mis personajes, seguro que alguno de los Monteros no se ha bañado, y el fiscal Salazar debe de estar tirado por inanición en algún rincón de Acertijo (me estoy haciendo auto-spolier), o lo que sea que te de la gana de escribir; que abandones sin motivo tus Resoluciones del año, primordialmente esas que te cuestan tanto esfuerzo y entereza, como en mí caso es mantener un régimen alimenticio sano y hacer ejercicios de manera periódica.


El asunto es que este tipo de estado, inactivo, no es para nada cómodo y menos cuando te das cuenta de la situación. A veces quieres hacer las cosas y algo inexplicable te detiene. Te sientas a escribir y al momento ya no lo estás haciendo.


... la inactividad destruye el intelecto.... #LeonardoDaVinci  #citas #quotes: He pensado en algunas soluciones para esta situación, pero no hallo la manera de ponerla en práctica. He pensado en desarrollar listas de tareas por día a día, nada a mediano o largo plazo, todo a plazo inmediato. He leído que el desarrollo de listas de tareas es una excelente herramienta para organizar tanto el tiempo como las tareas.



Y eso es lo que voy a poner en práctica. Voy a desarrollar listas de tareas cada mañana, y sí es posible crearé una en la mañana y otra en la tarde. Voy a aferrarme a estas listas día por día y voy a cumplir con cada una de las tareas.


Espero que esta técnica me ayude a superar esta inactividad que está sobre mí.


¿Alguien ha pasado por esto? Sí es sí, o sí la respuesta es que estoy en esa situación, me cuentan en los comentarios. Podemos seguir compartiendo sobre este tema. Y planear formas de mejorar esta situación.



Atentamente, La Autora.-





viernes, 18 de marzo de 2016

Retro in Phrase'm (Estoy de Regreso)

"Cuando me da por pensar de noche en mis defectos, 
me quedo dormido inmediatamente"
Oscar Wilde, 
escritor irlandés. 


Bueno, aquí estoy otra vez, a la carga. 


Unos cuantos días alejada de mí espacio y de mis escritos. ¿Será que no soy una escritora in-nata? La verdad no lo sé, pero lo intento. 


Aunque supongo que todos tenemos un tiempo en que ciertas responsabilidades nos coartan el tiempo para desarrollar otras actividades. Y no creo que esté del todo mal, porque en mí caso estos días alejada de lo que en serio me pone en movimiento me ha servido para cerrar un capitulo que sé que ya no va a quitarme más tiempo del prescindible. 


Sé que se supone que debería estar siempre compartiendo temas de literatura, o cine, o de las adaptaciones de los libros a la pantalla (Cazadores de Sombra, la serie, en mí opinión, es una adaptación muy. muy, muy, muy liberal con respecto al libro; aunque no la considero enteramente mala), pero se supone que este espacio es mí espacio, un espacio que he creado para poder hablar. 


Volviendo a las circunstancias que me mantuvieron un tanto alejada de mí blog, les cuento que ha sido muy productiva, y como ya les dije, me ha ayudado a terminar un ciclo y por ende me ha liberado espacio tanto en mí mente como en mí tiempo físico. 


No soy una experta en organización de tiempo, o de espacio, pero puedo decirles por experiencia propia que ha veces es bueno sumergirse en un solo proyecto por entero y terminarlo por completo, o adelantarlo lo más que se pueda, y no hacerlo paso tras paso, lentamente como las tortugas. 


Claro está, este consejo no se puede aplicar a cualquier proyecto o situación ya que en cada cosa existen unos margenes que varían entre una cosa y la otra. Lo primordial es dejarnos de fantasía y pensar de manera clara y lógica en los pasos que podemos ir dando para realizar ese proyecto o para resolver ese problema que nos quita energías y nos da tremendos dolores de cabeza. 


Otra cosa que he ido aprendiendo durante este año (el año en que estoy aprendiendo a ser YO) es que sí destinas una parte de tú presupuesto a un proyecto determinado automáticamente este dinero llegue a tus manos, sea por tú sueldo mensual o alguna comisión por un trabajo independiente, debes poner en funcionamiento ese proyecto. Así que sí necesitas, que sé yo, pongamos que inscribirte en un curso de inglés o algo parecido, y consigues el dinero para hacerlo, vete derechito a hacer eso mismo y ni mires los escaparates de las tiendas de ropa, ni mucho menos los estantes de las librerías, porque la ropa y los libros nuevos tienen un embrujo muy fuerte del que es difícil escapar.


Lo más seguro es que invirtiendo todo en un solo proyecto nos vamos a quedar sin un peso en los bolsillos (como estoy ahora mismo), pero estaremos satisfechos de esta situación, porque les aseguro que no hay una sensación más gratificante que esa que sentimos cuando hemos cumplido con nuestro deber, y más cuando este deber es con nosotros mismos. 


Yo me estoy poniendo muy amante de la organización y es que les aseguro que esta es la herramienta del éxito. Eso sí, no debemos confundir la organización con la obligación férrea de seguir un programa establecido minuto a minuto, porque no somos máquinas. 


Tapas de ánimo de El Bar de Los Sueños {www.legrancoach.com}:
Fuente: www.legancoach.com

Los sueños son el motor que debe de impulsar nuestras vidas, y sí nos encajamos a un esquema que nos dicte hasta el tiempo de tomar agua vamos a sabotear nuestra capacidad de soñar. 


La cuestión es soñar y organizar nuestros sueños. Sí sabemos que queremos, sí desarrollamos estrategias para lograr lo que queremos, estaremos siendo soñadores ordenados, y el margen de fracaso en nuestras metas será un tanto menor que sí solo fuéramos detrás de los sueños como los perros corren detrás de su comida. 


Otra cosa es la siguiente: no creo que la experiencia de alguien sea la formula para poner en práctica en la vida de todo el mundo; cada cabeza es un mundo, y todas los mundos funcionan ligeramente distintos. Así que lo mejor que podemos hacer es mirar la experiencia ajena, y tomar pequeños detalles para aplicarlo en las nuestras, siempre adaptándolo a nuestra realidad. 


Parecerán consejos tontos de una soñadora que está aprendiendo a ser ella misma, pero les aseguro que nunca está demás prestar oídos (en este caso ojos) a los consejos; el conocimiento nunca está demás; el conocimiento es vida. 


Así que ya saben soñadores: SOÑEMOS CON ORDEN. 


Atentamente, La Autora.-






martes, 8 de diciembre de 2015

De Frente a la Fiera (Las Andanzas de Aysha)




"El destino, como la muerte, es inevitable... por más que se evite, por más que se intente escapar al final siempre lo encontramos de frente".



Anayra Pimentel Rosario
El Final


Las cosas para Aysha iban de bien en mejor, según los planes que ella se había trazado. Casi como de la nada había conseguido este segundo trabajo que encajaba muchísimo más en su futuro anhelado que simplemente trabajar esperando un poco de dinero al mes. No obstante, había algo que la atormentaba y que por más que quisiera exiliarlo en el fondo de sus pensamientos, siempre encontraba la manera de resurgir clavándole una espina en el corazón.


Aún no había llegado la oportunidad de tener un encuentro con su cliente estrella; según lo que le habían comentado Matias  y José, su jefe, el hombre en cuestión era bien ocupado; un hombre de negocios; negocios muy importantes y caudalosos. En un sentido, ella estaba excitada, emocionada por conocer a su cliente; por el otro, estaba algo asustada y temerosa. Y no se le podía culpar: sólo era una chica jugando a ganar contra el destino... sin experiencia previa.



Las dudas la asaltaban cada noche cuando se acostaba; su cerebro empezaba a trabajar a mil por horas, fogoneando su imaginación con toda suerte de futuros hipotéticos; su afición por los libros de narrativa fantástica en esos momentos se convertía en su mayor defecto y en el más grande aliado de su miedo. Se imaginaba enfrentada a un minotauro despiadado y hambriento que terminaba persiguiéndola por el Laberinto de Cnosos; o siendo la cena de un vampiro sediento de sangre fresca; en su interior sabía que la cosa no iba a pintar tan fantástica, y lo que más la aterrorizaba era termina en una mazmorra llena de cachivaches de tortura, siendo la esclava sexual de un sádico cruel. 



Le dolía cada paso que daba en pos de un futuro tan incierto, aunque también le gustaba; sentía que había nacido para eso: disfrutar de todos los placeres mundanos que se le podían ofrecer. Las últimas visitas que había dado a los salones de belleza y spa de lujo la tenían deslumbrada. Cada pocos minutos miraba sus manos y admiraba el trabajo casi orfebre que habían hecho unas jóvenes muy solicitas y educadas. Podía sonar como una chica frívola y sin sentido, pero esos lujos era lo que le quitaba el miedo ante el incierto porvenir que un día se iba a materializar ante ella. 



Aunque seguía asistiendo al trabajo como promotora turística en que trabajaba Matías, José el dueño le daba la mitad del día para que fuera a la clínica de dermatología a eliminar los rastros de una infancia sin muchos cuidados. Él quería poner ante su principal cliente un envoltorio casi perfecto, y ya lo estaba logrando. Aysha tenía un cuerpo delgado por naturaleza, aunque no terminaba de ser una belleza despampanante cautivaba con ese yo no qué que brotaba por sus ojos y su sonrisa.  



Cada día que pasaba, cada visita a un spa nuevo, cada reloj, cada pulsera, cada cartera, cada dólar que depositaba en su cuenta de banco, enterraba un poco más sus temores y su miedo, en un profundo abismo adormecido por la felicidad de lo vano. A medida que pasaba el tiempo, y luego de cambiarse a una lujosa villa a orillas del océano propiedad de su "dueño" como ella lo llamaba, los insomnios iban desapareciendo, y Aysha sumergida en enormes sabanas de lino de un blanco purisimo se abandonaba en los brazos de Morfeo con la confianza de un niño de pecho. 



Ya tenía más de dos meses desde que había hablado con José sobre este asunto, y un mes completo viviendo en la villa, cuando cierta noche Aysha se fue a la cama tan despreocupada como siempre. Esa día había recibido otro regalo de su "dueño", aunque esta vez la había dejado decepcionada ya que después de tantos regalos fastuosos, collares cuajados de diamantes, anillos que deslumbraban y estancias llenas de flores, le enviaba una simple cadena de oro con un dije redondo hecho de filigrana. Era un colgante precioso, de esos que te hacen pensar en elfos y en la Tierra Media de Tolkien. Después de sentirse decepcionada, amo su medallón y decidió no descolgarlo de su cuello nunca más. Pues se había ido a acostar con su medallón puesto y una bata blanca de algodón, algo cómodo. Se quedó dormida casi enseguida. 



No creía tener mucho rato dormida cuando presintió sobre ella esa fuerza; en su duerme vela sintió sobre ella una mirada, profunda, concentrada; un miedo atenazante asaltó su corazón y espabiló todo rastro de sueño; se removió en la cama incomoda por lo que ella creía el comienzo de un mal sueño y, decidida a abandonar la cama, se levantó...



Aysha se quedó de piedra a camino entre su cama y el suelo, el mar de sabanas blancas arremolinadas a su alrededor y el cabello despeinado sobre sus hombros y espalda... no sabía como reaccionar... no sabía sí gritar... no entendía porque su cuerpo y su cerebro no lograban conectarse en un movimiento, uno solo... simplemente se quedó así, sin moverse, cual estatua griega. Frente a ella, descansando en uno de los estantes de la cama, estaba un hombre: delgado, alto, de cabellos oscuros, y esos ojos: grandes y rasgados de color café fijos en ella. Tuvo una especie de dejavú y su memoria corrió a la noche en que visitó el muelle hacía como tres meses y ahí sí sintió miedo, el mismo miedo alarmante de esa noche... reaccionando de la misma manera: CORRIENDO. 



Corrió por todo el pasillo sin mirar para atrás; su mente estaba fija en la puerta de salida; se creía a salvo sí lograba alcanzar la garita de los vigilantes y alertarlos del intruso. Vio el cielo abierto cuando gritando logró que unos de los guardianes viniera a ella corriendo y la recibiera protector. Luego de que les contó lo que pasó, tres de los guardianes revisaron la casa, y volvieron alegando que dentro no había ningún intruso. Aysha pensó que tal vez el hombre se había escapado cuando ella corrió afuera. Pero igual hizo que uno de los guardianes fuera con ella hasta la casa, no quería volver sola pues aún tenía mucho miedo. Cuando entró a su habitación, no vió ni rastros del intruso y se tranquilizó. El guardián salió y cerró la puerta, y Aysha extrañada lo escuchó hablar en el pasillo. -Está un poco asustada, sidi- dijo el corpulento ex-militar, -No te preocupes, fue mí culpa... vuelve a tú trabajo... yo resuelvo esta situación- escuchó responder aterrorizada la joven. Miró para todos los lados buscando una vía de escape y no encontró ni una, a excepción del balcón que daba justamente al océano, pero ella no quería morir. Su corazón se hizo añicos en el suelo de mármol de la habitación cuando escuchó el clic de la puerta al abrirse y otro clic al volver a su sitio. Por entre sus cabellos, ya que tenía la cabeza gacha sobre el pecho, vio como una alta figura de acercaba a ella lentamente como cauteloso; sintió su respiración fuerte y varonil por encima de su cabeza cuando lo tuvo enfrente; Aysha no tenía fuerzas, estaba como obnubilada, no sabía que hacer, y la verdad era que sentía una especie de pesadez en el cuerpo que la inmovilizaba por completo. Sus fuerzas la abandonaron cuando sintió sobre sus hombres una manos grandes y fuertes. 





*     *       *




Aysha despertó adolorida, como sí hubiese corrido una carrera contrarreloj por su supervivencia; se desperezó todo lo que pudo en su mullido lecho, despidiendo el rastro de sueño que aún aguardaba en sus pupilas. Se decidió a levantarse, y darse una ducha fría. Casi se había olvidado de su experiencia de anoche, pero el hombre sentado en el taburete a los pies de su cama se lo recordó con solo una fiera mirada. "Pensé que había sido un mal sueño" murmuró Aysha casi para ella misma... "Pues no lo fue, mi bella huésped... yo no soy producto de una pesadilla pasajera... soy real... y te tengo aquí" le respondió el hombre con una voz profunda y ronca. 



Aysha pudo notar que el hombre en cuestión no era ningún intruso en la casa... en cambio era el "dueño"... y según sus palabras lo era de la casa y parece ser que de ella también. Ella volvió a sentarse en la cama, puesto que quería asimilar su raro encuentro con su "dueño"... cuando lo sintió rodearla con sus manos, creando con su cuerpo una especie de trampa a su alrededor, y agachándose hasta ella le murmuró en los oídos: "Espero que no estés pensando en escapar... anoche casi rodaste por las escaleras... y te quiero viva" y se levantó. Ya casi iba a salir de la habitación, cuando volteó por última vez, y le dijo un poco más alto:



-Por cierto, mi nombre es Hamad Al Shabrij, pero quiero que me digas habibe a partir de hoy- y cerrando delicadamente la puerta dejó a Aysha un tantito confundida y... excitada?



El futuro parecía estar alcanzándola, o ella al futuro... todo depende de quien tenga la carrera... Aysha tenía ante ella un peligro, unos ojos que la miraban como a una presa... y ella había aceptado gustosa ser su propiedad... pero ¿qué quería este hombre dueño de un poder tan subyugante?... ¿saldría Aysha bien librada de sus manos?... nadie sabe lo que ha de ser... solo los dioses, que aparentan jugar al azar con la vida de los mortales, saben del futuro, de los que nos va a tocar.



Aysha continuará su vida, viviendo mil aventuras, millones de sueños nacerán junto a ella. 






Recuerden: SEAN AGRADECIDOS!





  

miércoles, 18 de noviembre de 2015

MÍ CAMBIO (aventuras de Aysha Palak)


"La vida da muchas vueltas; hoy estás en aquel lugar y mañana no sabrás".


Anayra Pimentel
Escritora Dominicana


Eso lo tenía aprendido desde pequeña, lo que no creía era que algo así pudiera ocurrirme a mí, y menos que pudiera llegar a ser impactante o grandioso.


Antes de proseguir, cabe destacar la promesa que me hice un 03 de julio del 2015: CAMBIAR MÍ VIDA TOTALMENTE. Y me lance a lograrlo con los ojos cerrados al miedo sobre el futuro y los oídos tapados ante el qué dirán.


Salí de mí infierno... perdón... salí de mi pueblo con una maleta de ropa usada, una carpeta llena de copias de mi currículo vitae y la cabeza plagada de sueños y esperanzas.


Antes había conocido a Matias en un viaje a la capital del país; Matias era un treintiañero que vivía en una de las principales zonas turísticas del país en la  costa del Océano Atlántico, y él me había conseguido una entrevista de trabajo en la compañía turística en la que trabajaba; aunque no sabía sí iba a obtener el trabajo, ya había decidido quedarme.


Estaba dispuesta a todo con tal de cambiar, no me importaba si el cambio venía del buen camino o del malo, solo que viniera.


Así fue como llegué a Puerto Plata una tarde plomiza de Noviembre que anunciaba agua por todos lados. Gracias al Creador del Universo mi amigo me estaba esperando; según mis creencias todo marchaba bien.


Después de intercambiar saludos, abrazos, besos y manoseos fuimos a comer algo a un restaurante a la orilla del Océano que a mí me pareció un sueño; está demás decir que tome muchas fotografías con mi celular.


A esos de las ocho nos fuimos a su casa; desempaque, tomé un baño y tuve sexo con mi anfitrión... claro que sí! Eso procede ya que iba a estar en su casa casi de gratis hasta que tuviera trabajo... y bueno, mal que no estuvo!! Total, que ni soy santa y vine a lo que vine: a dar todo por el todo.


Al otro día era domingo, así que aprovechamos la mañana para tener sexo y que Matias me explicara bien los lineamientos de la compañía para que saliera bien en la entrevista y me dieran el trabajo. Ya en la tarde salimos a dar un paseo y... !Dios!!!


Todo para mí era hermoso, puesto que nada había visto o vivido. Caramba, nuevas experiencias, nuevos paisajes, nuevos sentimientos!


Por primera vez en mí vida estaba sintiendo la emoción de estar en este mundo; por increíble que parezca en mí cartera tenía menos de 200 dólares, pero mí corazón sentía como sí estuviera gastando miles; la euforia que sentí en ese momento y ante esos hermosos paisajes me hicieron dar gracias al Eterno por mi existir.


 *        *          *


Sucedió que al otro día, lunes, fui a la entrevista de trabajo y pese a que Matias me había dicho que podía ir informal, yo decidí ir con mi uniforme YaQui (Ya Quitatelo): falda plisada negra de pretina ancha muy cincuentera, y blusa verde jade de mangas tres cuartas, unos zapatos estilo de ante completaban el cuadro. Cuando llegamos a la compañía, el dueño, quien también hacía de encargado de recursos humanos, se quedó mirándome de arriba a abajo, y de abajo para arriba como sorprendido o espantado, qué sabia yo!!! Recuerdo que me saludó aún un poco fuera de base como decimos los dominicanos cuando alguien se queda sin palabras. Y, lo admito, yo estaba así como -y a este qué le dio?- y un poco insegura. Tantas cosas que pensé que ni sé cómo explicarme.


Bueno, para no volverles el cuento muy largo, el jefe después de hojear mi currículo me hizo dos o tres pregunta algo vagas y que nada tenían que ver con el puesto por el que estaba aplicando. Se levantó y me preguntó cuando yo quería empezar, y le respondí que enseguida. -Y no quieres un tiempito pa ti?- me preguntó muy cariñoso el tipo, por lo que me puse en alerta: para aprovechar lo que viniera y no para salir corriendo a un lugar seguro obvio.


La cosa fue que al final yo decidí empezar al otro día y usar lo que me restaba de ese para seguir conociendo los atractivos del pueblo, y porqué no decir la verdad? Dejándome ver por los turistas y empresarios locales a ver sí tenía la suerte de gustarle aunque fuera a uno. Ya en la tardecita, y como el apartamento de Matias no quedaba muy lejos, decidí dar un paseo por el muelle y ver por primera vez de cerca los yates, lanchas y pequeños barcos que lo atestaban. La madera se sentía húmeda y pegajosa a esas horas de la tarde en la planta de mis pies descalzos; el agua salada que me salpicaba en cada vaivén de las olas me tenía los pies incómodamente fríos, pero quería seguir mirando y curioseando por el muelle. No sé de dónde herede un instinto de supervivencia más contundente que el hambre, pero éste se alarmó como un reloj despertador en mi interior al percibir sobre mí la fijeza de una mirada. Con el miedo casi ahogándome, voltee hacía un enorme yate y ahí estaban: unos ojos grandes y rasgados de color café me miraban con la misma bestialidad que un tigre usa para acorralar a su presa. Retrocedí despacio y con precaución alejándome de esa persona que sentía peligrosa. Una cosa es que quisiera jugar con el peligro, pero consciente de con qué peligro me metía.



 *       *      *


Ya tenía unas tres semanas viviendo y trabajando en Puerto Plata... ese día era día de cobro (mí primer cobro en mí nueva vida), por lo que a eso de las 11 de la mañana pasé por la oficina del jefe a retirar mí cheque. Me quedé de piedra cuando vi mí primer pago: una suma de SEIS cifras!!! Mí primer pensamiento fue correr a cambiarlo de una vez, pero un remanente de honestidad incómoda apareció en mí y le hoce ver al jefe su posible error. Mí sorpresa fue mayor cuando él me dijo que no se había equivocado. Como no supe reaccionar a eso y me quedé como una estatua en frente de su escritorio, él se quedó mirándome fijamente, como sopesando algo; después de unos segundos se levantó de su asiento, rodeó su escritorio y abrazándome por los hombros me dijo al oído: -Eso es el adelanto de un trabajito que tengo para ti-; la que lo miró fijo al instante fui yo, y le pregunté de sopetón: -De qué trabajo se trata?-, mí jefe se puso a reír de buena gana y volviendo a su escritorio me dijo que no comiera ansias y que esperara su llamada. Así lo hice. Cambié mi cheque, le deposite una buena cantidad a mis padres, dejé algo en ahorros y me dediqué con el resto a resolver mis cuestiones personales. Casi una semana después recibí un mensaje de texto de mí jefe invitándome a comer. Cuando ya hubimos comido, él pasó a explicarme lo siguiente: ~Mira Aysha, la cuestión es la siguiente: yo además de la agencia de turismo y de buscar hoteles, experiencias y excursiones para los turistas, soy un buscador de mujeres y hombres para que trabajen como acompañantes de ciertos hombres, en algunos de los casos es solo tener un poco de sexo, en otros debes de estar con ellos todo el tiempo que duren sus vacaciones; tengo clientes con gustos muy variados desde los que desean solo menores, solo hombres, hasta los que quieren mujeres cojas, de todo! Algunos clientes son muy específicos en lo que desean, otros se conforman con un simple aproximado; pero tengo un cliente bastante exigente y el que en definitiva me ha dado las mayores ventajas en este negocio, por lo que entenderás que es al que más quiero agradar~ mientras él hablaba, yo iba asimilando y me iba gustando, pero necesitaba que me dijera en que punto entraba yo, así que se lo pregunté. Él sonrió satisfecho, no sé sí de mí o de él, o simplemente de la suerte de ambos, la cuestión fue que me dijo: ~el te quiere a ti-; -a ?- le dije; -si a ti, a ti muy en específico-; -como, acaso me conoce?-; - te ha visto; eres lo que él desea; solo depende de ti que él lo obtenga. Piénsalo, la cosa es buena. En ese asunto hay mucho dinero, para ti y para . Es más, creo que le llegaras a gustar un poco más de lo que ya te desea, no tendrás necesidad de dar un golpe más en vida de todo el dinero que se te pagará.



!Dinero!!!! !Dinero: vía de mi perdición!!!!!


Sin pensar mucho en otros efectos secundarios que podrían derivarse de mí decisión, antes de despedir nos a la salida del restaurante, ya le había dado una respuesta afirmativa.


Es increíble como decidí mi futuro en cinco minutos; como destruí la piedra de mí destino de nacimiento con un solo golpe; como CAMBIÉ mi cuarto de siglo con solo dos frases.



Pero, es el destino que elegí el mejor futuro qué podía tocarme e, pues no lo sé, todavía... te invito a seguir leyendo de mis andanzas para que sea tú quien decida sí es bueno o es malo.








                              ~Aysha Palak~


#BeGrateful

martes, 17 de noviembre de 2015

La Bolivianita (gemas y piedras preciosas)

Bolivia es un país muy singular; lleno de bellezas naturales exuberantes, tiene mucho que ofrecer al visitante y al público en general.

Entre esas maravillas de la Naturaleza se encuentra una gema que encanta y que engaña a simple vista.

Esta gema es popularmente conocida como ~Bolivianita~, nombre comercial dado al ametrino que posee una cautiva te fusión de colores. A simple vista es de un intenso color violeta, pero sí es colocada a contraluz se puede distinguir un brillo dorado.

Esa es la particularidad de esta tema de precio asequible; la bellaza de los colores de la amatista violeta el citrino de color ámbar en una misma piedra.

Todavía no se sabe a ciencia cierta cómo llegaron a coexistir dos colores en un mismo cristal. Se especula que durante la formación de los cristales de cuarzo se produjo algún tipo de cambio en las condiciones geoquímicas, en la temperatura, en la radiación o la presión.

Bolivia es el único país del mundo que cuenta con yacimientos de ametrino natural; visitar la principal mina de Bolivianita (Mina Anahi) resulta una experiencia emocionante, puesto que para llegar a ella se debe tomar una embarcación en Puerto Suárez y remontar unos 150 kilómetros en dirección Norte por el río Paraguay a través de Pantanal.

La Bolivianita se vendió por primera vez al público en 1989, y aunque ha recibido una gran aceptación en el mundo de la gemologia, los ingenieros aún utilizan los medios tradicionales de la minería como la perforación y la voladura, pero las piedras preciosas se extraen de los filones a mano.

De estas extracciones, un 18% se transforman en gemas, al resto se le da forma de cuentas, esferas y prismas. Algunas piezas son talladas como esculturad, y otros fragmentos en bruto se venden como adorno.

La Mina Anahi se conserva tal cual, para que los turistas puedan admirar esta maravillosa caverna natural.

BeGrateful.
Dios es abundante y misericordioso.
Ricos en la abundancia de Dios.

                                 ~Aysha Palak~

Mí Lujosa Vida de Sueños



Antes que nada, mí nombre no es Aysha Palak, pero sí estás leyendo: -Mucho gusto, mí nombre es Aysha!-.

Soy una soñadora. Sueño sueños de lo que sueño vivir; es mi vicio; mi droga; mí locura soterrada.

Soy una caprichosa: sueño lo que me da la gana! Muchas veces esos sueños no son nada buenos, otras tantas vivo feliz y sin problemas.

Me conocerás día a día... cada día sueño un sueño distinto que te contaré con detalles.

Tal vez de tanto contar mis sueños estos terminen vueltos mi realidad diaria, como dicen los que creen en la Ley de Atracción.

Solo espero, que con la voluntad de Dios ante todo, estas lineas sean leídas, sean comentadas, que me sigan en mis redes sociales, y que disfruten.

Besos, y sean agradecidos!!

Atentamente,


                                   ~Aysha Palak ~