martes, 18 de octubre de 2016

DÍA GRIS...


Siempre la lluvia es mí ilusión. Siempre los días nublados y grises me tranquilizan y me hacen sentir feliz. No sé porqué razón esto ocurre así. Podría decirse que no estoy en la misma sinfonía que los demás, en sí no lo sé.

El hecho es que hoy es un día totalmente nublado, y me ha apetecido escribir sobre ello. Escucho a las personas que me rodean quejarse de la gran cantidad de lluvia, de los desastres que puede causar, de que sí sigue lloviendo nos va a pasar lo mismo que a Haití, nuestra nación vecina. Pero en mí cabeza no entra eso. Adoro escuchar la lluvia caer. Me gusta ver la oscura cortina de agua impidiéndome ver más allá.

En sí, esta entrada no tiene nada de interesante, no es nada impactante, y mucho menos aporta algo. Pero a veces escribir de aquello que te está pasando por la cabeza te ayuda a liberar un poco el lastre con el que amaneces, sin encontrar la razón.

No quiero que salga el sol. No me gusta estar en una etapa quasi depresiva y que haga un día estupendo. Eso me provoca mucho más malestar. Pues siento que no puedo concatenar mi estado de ánimo con el estado del tiempo y siento que me hundo.

Espero que este malestar me vaya desapareciendo poco a poco a medida que pase el día, y como hoy es un día sumamente tranquilo y callado en mí trabajo, hay luz eléctrica y eso, voy a ponerme a escribir. Quizás aproveche para publicar otra cosa más.