miércoles, 19 de octubre de 2016

UNA HISTORIA DE MIEDO

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Existen muchas historias de terror a lo largo y ancho del mundo. A veces una historia es tan única que es la característica de un país, de una ciudad, o de algún lugar. Otras historias forman parte de ese acervo que llevamos en los genes desde los tiempos de la prehistoria. Al iniciar estas narraciones, siempre decimos que fue la experiencia de alguien a quien conoce alguien que posiblemente podemos identificar, pero a veces son "nuestras" experiencias. 

No sé qué haya de verdad en todas esas historias, que nos da por llamar "terroríficas" de "miedo" o simplemente "cuentos de luna llena", pero he pensado en ellas mucho últimamente, en especial por el hecho de que Halloween está a la vuelta de la esquina y en las redes sociales no se cansan de bombardearnos con su proximidad. 

Con mí paso por la vida he aprendido algo muy importante, el miedo es algo subjetivo, perro también que las cosas sobrenaturales existen casi en igual medida que las naturales, esas cosas que podemos explicar de manera objetiva y basándonos en una ley física. Por esa razón es que quiero contar una historia que he escuchado un montón de veces en las reuniones familiares que se hacen en mí casa. La he escuchado de boca de mis padres, de mis tíos, de algún primo, de un vecino, y hasta uno que otro forastero, que claro está, la acondiciona según sus gustos y creencias. 

Antes de transcribir la historia, quiero dejar dicho que mí creencia o no creencia en estos asuntos fluctúa entre mí razón lógica y empírica, y mí necesidad de creer en lo sobrenatural (leer Creer o no Creer, el dilema universal que publiqué anteriormente en el blog). Sin más, acá los dejo con una de las historias de terror que han marcado mí existencia desde niña.


LA HUELEROSA

Es un pueblo pequeño, apenas y viven más de 50 familias, rodeado del aún espeso monte. Las noches de luna llena son especialmente claras, y las demás bastante oscuras. Todos los vecinos cierran sus puertas temprano, nada más acostarse el sol, dicen. A nadie le apetece permanecer más tiempo del requerido fuera y menos en noches muy oscuras. 

Los grillos y las ranas hacen conciertos muy sonoros cuando el ritmo de los humanos cesan. Nunca se sabe a quien les cantan con tanta pasión. Las jóvenes le corren a las luciérnagas y a los cocuyos como sí se tratara de espectros para que no les vaya a pasar lo de la pobrecita de Esperanza.  Pero había un muchacho, bravo y de buen porte, que no entraba en esas creencias. Y menos de un tiempo acá, desde que había empezado amoríos con una joven del pueblo vecino.

Su familia le aconsejaba con respecto a sus visitas a la novia, y le decían que no regresara tan tarde. Pasar por en medio del monte, siguiendo el camino real, representaba un peligro. "No hay ladrones en el camino", le decía arrogante el joven de rubias guedejas onduladas. "Sabes que el peligro no son los ladrones, mijo, déjese de esas visitas tan tarde a la novia. Vayase un domingo después de misa y vuelva antes del canto de ángelus" le advertía su padre. El joven no se reía de su padre porque era una falta terrible y podía quedarse sin familia si lo desheredaban.  Prefería guardar silencio, pero igual volvía a ignorar las advertencias cada vez.

Siendo un día esplendido, el joven rubio se estaba preparando para ir a visitar a la novia, cuando un amigo le interpela "Vamos Juan no se vaya a donde la novia, hoy es noche de luna llena y usted sabe que le puede salir la cosa en el camino real, la HUELEROSA", le dijo algo temeroso el amigo. "Que va, Genaro, ¿hasta usted cree en eso? Mire sí ese espectro me sale en el camino, me apeo del caballo y le doy una bofetada". Diciendo lo cual, se fue en su caballo dejando al amigo con la incertidumbre marcada en su rostro.

Siendo ya noche entrada, y haciendo oídos sordos a las invitaciones a quedarse, el arrogante Juan montó en su caballo para volver a su pueblo. Los grillos y las ranas cantaban su concierto de manera estridente, pero el joven continuaba con su galope lento y constante a través del monte por el camino real, sin prestarle atención a ninguna de las señales.

Como de la nada, de un borde del camino, emergió una hermosa mujer: la HUELEROSA. Su largo vestido rojo caía hasta sus pies formando pliegos susurrantes que se movían como sí tuviesen vida propia. Su cabellera era negra, lustrosa, y larga y le ocultaba el rostro como una cortina oscura que escondiera un terrible secreto. Un dulce olor emergía de la bella aparición, y a medida que Juan se acercaba hasta ella ese olor se hacía más y más intenso. El caballo empezó a frenar su galope, he intentó por varias veces dar vuelta atrás, acción que Juan no le permitió.

El joven estaba decidido a continuar, aún por encima del espectro de la HUELEROSA. Espoleó su caballo con saña, y el pobre animal continúo su camino. Juan entonces escuchó salir del espectro: "Me acercarías al pueblo, es que estoy perdida". Juan sabía que esa pregunta le sería formulada, así que con toda la prepotencia propia de su edad, le contestó "Que te lleve el Diablo".

El olor, que en principio era dulce, empezó a condensarse y hacerse más y más agobiante. Luego fue tomando unas notas de hedor que se metieron por las fosas nasales de Juan evitando que su cerebro funcionara muy bien. Fue cuando se percató que su caballo ya no galopaba y que el espectro lo tenía sujeto por las riendas. Enojado y fuera de sí, el joven cumplió su palabra y abofeteó al espectro,

Ese fue el principio del final de sus días. Frente a sus ojos, una joven mujer mostró su rostro marchito y triste, que luego fue transfigurando en una horrible máscara de dolor y odio de cuya boca salia el grito más desgarrador del mundo. Un frío como de mil penas se metió en el corazón de Juan. Incapaz de mantener la compostura Juan miró los ojos del espectro, y dos pozos negros lleno de un sufrimiento milenario lo atrapó en la oscuridad de su alma.

La razón abandonó la conciencia del joven. El dolor y la negritud inundaron su alma, y el miedo ahogó su corazón en un marasmo de sufrimiento insondable.


****

Desde hacía dos semanas las gentes del pueblo, y de los pueblos vecino, habían ayudado en la búsqueda del hijo de Don Ramón. Nadie daba con él. Ya los más negros designios estaban sobre la mesa, cuando un grupo de jóvenes llegó al pueblo con un cuerpo inerte sobre uno de los caballos, otros dos traían como podían un animal enloquecido que prácticamente peleaba por el cuerpo que ellos querían proteger. 

Era Juan. Aún estaba vivo. Pero sudaba gotas de frío por cada uno de sus poros. Sus ojos estaban fijos en la nada, y en medio de la noche gritaba con tal dolor que en el pueblo nadie dormía. Su caballo quería estar junto a él en su habitación, nadie entendía nada. 

Incapaz de entender, y de soportar más, el padre de Juan buscó a una bruja y la llevó hasta su casa. La mujer luego que vio todo, le dijo "Su hijo no vivirá mucho tiempo, fue besado por un alma en pena y el dolor de ese demonio no le dejará vivir. Maté al animal, ahorrele el dolor y el martirio. Aquí no hay nada que hacer, más que dejar que lo malo se vaya con el muchacho a la tumba", diciendo lo cual hizo la señal de la cruz y abandonó la casa muy presurosa.

El padre de Juan mató el caballo, y apenas tres días después el joven moría. Su cuerpo se consumió en pocos minutos y un hedor insoportable lleno la casa. Cuando estaban en su velatorio, las cruces de madera estallaban en fuego y al párroco que quiso oficiar su entierro le calló un rayo. Todos en el pueblo estaban asustados, así que lo enterraron en el campo de los muertos no redimidos. El orgulloso de Juan terminó sus días junto a los suicidas y los ladrones.

En el pueblo se dice que su alma nunca ha descansado en paz, y que hay quienes han visto a la HUELEROSA junto a la sombra de un hombre.



Per signum Sanctae Crucis
de inimicis nostris
libera nos, Domine Deus noster.
In nomine Patris,
et Filii,
et Spiritus Sancti.
Amen.

martes, 18 de octubre de 2016

DÍA GRIS...


Siempre la lluvia es mí ilusión. Siempre los días nublados y grises me tranquilizan y me hacen sentir feliz. No sé porqué razón esto ocurre así. Podría decirse que no estoy en la misma sinfonía que los demás, en sí no lo sé.

El hecho es que hoy es un día totalmente nublado, y me ha apetecido escribir sobre ello. Escucho a las personas que me rodean quejarse de la gran cantidad de lluvia, de los desastres que puede causar, de que sí sigue lloviendo nos va a pasar lo mismo que a Haití, nuestra nación vecina. Pero en mí cabeza no entra eso. Adoro escuchar la lluvia caer. Me gusta ver la oscura cortina de agua impidiéndome ver más allá.

En sí, esta entrada no tiene nada de interesante, no es nada impactante, y mucho menos aporta algo. Pero a veces escribir de aquello que te está pasando por la cabeza te ayuda a liberar un poco el lastre con el que amaneces, sin encontrar la razón.

No quiero que salga el sol. No me gusta estar en una etapa quasi depresiva y que haga un día estupendo. Eso me provoca mucho más malestar. Pues siento que no puedo concatenar mi estado de ánimo con el estado del tiempo y siento que me hundo.

Espero que este malestar me vaya desapareciendo poco a poco a medida que pase el día, y como hoy es un día sumamente tranquilo y callado en mí trabajo, hay luz eléctrica y eso, voy a ponerme a escribir. Quizás aproveche para publicar otra cosa más.

viernes, 30 de septiembre de 2016

10 Cosas que te harán más feliz.


No es un secreto para ningún nacido vivo y viable que la FELICIDAD es una de esas metas ineludibles en el recorrido que hacemos por este trayecto que se llama vida. Todos buscamos ser felices, pero en este decenio es donde más énfasis se le ha dado a nuestra capacidad para obtener la FELICIDAD. 

En esa incesante búsqueda se nos va una buena parte del tiempo, ya sea leyendo libros de autoayuda, buscando frases que nos inspiren o asistiendo a conferencias dictadas por genios con perfume de misticos. ¿Quién no ha jugado a ser un iluminado hindú? ¿Quién no ha vagado en internet buscando los secretos de una buena meditación? 

Quizás todo el mundo no lo ha hecho, porque he visto personas que son capaces de ser felices casi siempre, pero sí puedo decir que muchos hemos buscado respuestas. Yo misma he buscado mucho, hasta he puesto en práctica algunas cosas, de todas esas he sacado en limpio 10 Cosas que te harán más feliz, y que comparto a continuación. 


1.- CONÓCETE. en mí opinión esta es la formula infalible de ser feliz en casi todo momento. Ya que sí te conoces sabes qué y que no deseas en la vida, que cosa eres capaz de aceptar, cuales cosas no, así como que metas vas a perseguir y como las quieres obtener. Conocerse uno mismo no es una tarea, debido a lo complejo que tiende a ser el ser humano, pero debemos auto analizarnos de vez en cuando para ajustar nuestra creencia propia y mantener el nivel de nuestros sueños. 

2.- SE EXIGENTE. No está bien conformarnos con poco, se vale ser ambicioso dentro de ciertos ámbitos de nuestra vida. La exigencia también es aplicable a nosotros mismos, ya que sí te gusta escribir, debes de luchar contra el deseo de no hacerlo y exigirte escribir; quieres aprender inglés, pues exígete hacerlo. Ser exigente con todo lo relacionado en nuestra vida, nos dará un margen de felicidad entre la consecución de nuestros sueños y no haberlos cumplido que será más extensa que no haberlo intentado nunca. 

3.- LUCHA POR LO QUE QUIERES. Convierte tus sueños en luchas, tú vida en una guerra donde tú ejercito sean tus ganas de ser feliz y tu victoria todo lo que la vida te puede dar. Porque o eres un luchador, un dirigente de tú vida y tú guerra, o te conviertes en el peón de la vida y la guerra de alguien más. Tú felicidad está en juego, así que se vale usar todas las armas. No puedes permitir conscientemente que nadie pisotee tus sueños, o que te haga sentir avergonzado de ser quien eres, aunque sea sólo convertirte en la versión humana de Patricia el mejor amigo de Bob Esponja (pude haber puesto otros ejemplos, pero este pensamiento afloró libremente). 

4.- NO TE TOMES NADA A PECHO. Tú capacidad para aceptar que no eres el segundo salvador del mundo te ayudará muchísimo a mantener a raya la negatividad y la potestad de ciertas personas y situaciones de interferir en tú vida. Lo que quiero decir, es que no te martirices con demasía sí tú compañera de trabajo no termina a tiempo sus tareas, simplemente haz la tuya, respira profundamente y deja que las consecuencias caigan a tus pies, no temas a las represalias pues tienes la posibilidad de quejarte y de que tú jefe se percate de que simplemente no eres el culpable. Así puedes aplicar esto en todas las situaciones de tú vida, y verás como el peso de una responsabilidad que no enteramente tuya. 

5.- APRECIA LO QUE TIENES. Antes no entendía bien esto, pero desde que empecé a ponerlo en práctica sí que le veo la magia. Y no es tan complicado. Es solo que a veces comparamos nuestros teneres con los de quienes nos rodean o de conocidos lejanos, y subestimamos lo nuestro. LO NUESTRO, lo que hemos conseguido con esfuerzo, trabajo y en muchos casos con muchas dificultades, y lo que no vemos es que LO QUERIAMOS, LO NECESITABAMOS... LO SOÑAMOS. Lo primordial es que es nuestro, no de más nadie, no fue algo que nos callo del cielo, y sí así fue sigue siendo parte de nuestra suerte. Apreciar hasta el pequeño labial que pudimos comprar en una tienda Sephora nos dejará ser felices más allá de lo que los demás puedan tener de sobra. 

6.- NUEVO ORDEN DE COSAS. El orden, esa capacidad que podríamos cultivar de mantener cada cosa en su lugar, o de tener una cosa con funciones especificas y no un montón de cachivaches innecesarios. Este orden aplica tanto para las cosas que tenemos en nuestras casas, para la ropa, como para nuestras finanzas. Orden en el trabajo, orden en la casa, orden en las finanzas... orden, orden, orden por todos lados y la vida se nos irá haciendo más fácil poco a poco. 

7.- CREAR HÁBITOS. Y no hablo solo de buenos hábitos alimenticios, o de ejercicios, hablo de crear hábitos cotidianos tan simples como escribir dos líneas en tú libreta de apuntes cada día, como hacer tú café cada mañana, como ir al trabajo caminando, como lavar la ropa cada 15 días sin inventar excusas, como dar las gracias, pedir permiso. Añadir cambios en tú rutina que te saquen de la monotonía del cliché en que sin darnos cuenta nos vamos convirtiendo. Según estudios puedes puedes desarrollar hábitos duraderos poniendo en práctica una acción por 21 días, así que no está demás intentarlo. 

8.- COME, MUEVETE. Nunca intentes dejar de comer, porque es una de las cosas que más trunca la felicidad. Comer es una de esas actividades que activan los centros destinados a producir felicidad, así que sí te sometes a una de esas dietas raras que andan circulando por internet, es seguro que te pondrás bastante negativo. Aprende a comer, ve con un nutricionista que te muestre como balancear tus alimentos y agrega a tú dieta más frutas, o vegetales. Lo otro es que puedes moverte. No te tienes que apuntar en un gimnasio carisimo, puedes practicar alguna actividad que elimine el 100% de sedentarismo en el que estás, podría ser bailar, saltar la cuerda, montar en bicicleta, o simplemente ir caminando a tú trabajo. Resultados garantizados en el tiempo justo, te lo digo por experiencia. 

9.- LEE. Claro soy lectora compulsiva. Pero no estoy intentado contagiar a nadie con esto porque sí. Me explico: saber leer, o sea, saborear un libro, libera todo tipo de emociones en ti. Un libro puede ser una montaña rusa de emociones, que no solo te dejará conocimientos, sino un buen sabor general, ayudandote a liberar las tensiones y a soltar esas emociones reprimidas. 

10.- AMAR. Ama, ama con toda tus fuerzas, y serás feliz. Ama tú existencia, ama a tú familia, ama el arte, la naturaleza. El amor, el amar es lo más liberador que existe. Vivir sumergido en el odio y en el rencor van atrasando cada día más que seas feliz, y que quienes te rodean lo sean, ya que la negatividad no solo afecta a quien la padece, sino que su entorno también se contamina. 

Otro punto antes de terminar, es que es bueno darle tiempoa cada cosa,  no somos magos, no tenemos al genio de Aladino, y solo contamos con nuestra capacidad de hacer, así que no lograremos nada de un día para otro. Debemos saborear  cada momento de nuestro paso por la vida, y darle siempre prioridad a lo que nos hace sentir cosquillas en la parte baja de la columna. 

Espero que les haya sido de ayuda, inspiración esta entrada, porque de verdad que estos tips puestos en practica son de mucha ayuda,  A menos, que continuemos la conversación en los comentarios, nos toparemos en otra entrada. 

Atentamente, La Autora.-







martes, 2 de agosto de 2016

La Sonrisa Oculta




Ver siempre tú mirada....


Quisiera tener la capacidad 
de hacer que se clave 
en mí.


Y sonreír.
Con la Sonrisa Oculta.


Aquella que nace en tus ojos.
Aquella que se refleja en mí
alma.


La Sonrisa Oculta,
que nos ilumina.


Aquella que es soñadora.
Esa tan dependiente
de tú amor.


La Sonrisa Oculta,
que nadie más
puede
notar.


Solo tuya,
Solo mía,
esa oculta
en tú mirada
y la mía.



Atentamente, La Autora.-



!!!HE VUELTO!!! ... o eso creo.

Tantas cosas que escribir, y tantas que omitir. Tengo un montón de tiempo que no escribo nada. No solo por este medio, sino también a nivel general… bueno, cosas sí he escrito en el trabajo.

Y han pasado tantas cosas. Pero la verdad, entre un asunto y otro que resolver no ha habido tiempo de nada. Ahora pretendo volver a escribir y a dedicarle tiempo a lo que de verdad me apasiona: CREAR HISTORIAS.

Y también contar anécdotas. Muchas de mis historias no son tan emocionantes, pero cada una tiene ese algo que la hace especial.

Estuve pensando en un modo de compensar el tiempo que he perdido lejos del blog y escribir una o dos entradas por día durante todo el mes de agosto. Así cuento parte de lo que he querido escribir durante el mes de julio, y libero parte de la energía creativa acumulada.

Posiblemente esto sea un tanto imposible por el hecho de que a pesar del querer no dispongo de tanto tiempo. Pero he decidido que voy a crear el tiempo, y así poder cumplir con más proyectos pendientes.

Me gustaría disponer de más tiempo; o sea, no busco una hora extra en el día, lo que busco es aprender a tener tiempo. Eso es lo que me rompe la cabeza.

Yo soy una persona de esas que son MONO-TAREA. Cuando me enfoco en alguna cosa, ésta me absorbe por completo y mi mente no procesa nada más hasta que le pongo fin. Por lo general esa tarea siempre es mí trabajo.

Esto se debe a que mí trabajo, al igual que escribir, me encanta. Sin contar que es parte de mí profesión seglar que es abogada. Así que estoy prácticamente dividida entre una pasión y otra.

Estaré buscando la manera de desdoblar mí tiempo, y aprender a rendirlo equitativamente entre una cosa y otra.

Ya los poquitos que me leerán se irán enterando de mis progresos.


Atentamente, La Autora.- 

lunes, 27 de junio de 2016

Feliz Lunes



Estoy jugando a imaginarme que este lunes sea perfecto. 

normajeaned: The Aristocats (1970).

miércoles, 22 de junio de 2016

Siempre mis ganas de Conocimiento superan mis ganas de Comer.



O son iguales. 


No sé cuantos libros he leído a lo largo de los años. He perdido la cuenta. Solo sé que vivo con la extrema necesidad de saber. 


Library autumn: tree-books / Biblioteca otoñal: árbol-libros (ilustración de Tim Foley):
He leído un montón de cosas, a veces creo que demasiado. No hay papel impreso relleno de letras que no capte mí atención. Por tiempos yo ni me entiendo. 

Algunas personas cuando están aburridas escuchan música, ven televisión, cualquier actividad. Pues yo escucho música, veo televisión, mientras puedo estar leyendo un libro, navegando en la red buscando temas (Wikipedia debería darme un premio como la persona que más la utiliza), o lo que sería lo mismo viendo la televisión algún programa de investigación o una película muy estimulante. 


No sé a que se deba esta manía mía de seguir buscando. Siento que mientras más busco, más conocimiento me falta. Es como cuando estás comiendo y no te llenas, sigues queriendo más. 


No siento mí cerebro saturado, al contrario siento que le falta más. Me siento una analfabeta, y mientras más leo, mientras más indago de todo (no tengo etiquetas de conocimientos), más necesito. 


Este es el único vicio que siento tener. A veces siento que Siempre mis ganas de Conocimiento superan mis ganas de Comer, con creces. 


Intento identificar que es lo que busco. No sé cual es la incógnita que tengo en la vida, solo sé que quiero más y más conocimientos.


Solo espero que esto no sea un síntoma de locura, porque no quisiera ponerme enteramente loca. 


Atentamente, La Autora.-






Los 200 Encuentros.



2do. ENCUENTRO. 



Las luces titilaban llenas de colores cuajando con su brillo los arboles de la avenida. Las personas caminaban a paso lento, tan contrario a la agitación de la mañana. 


El chico que caminaba con las manos metidas en los bolsillos de su abrigo avanzaba absorto en su propio mundo. Tantas cosas pasaban por su cabeza, y con tal rapidez que se pensaba a punto de enloquecer. Sacudía su cabeza llena de una abundante cabellera negra, queriendo alejar de él todo lo que recordaba. 


Ya podía ver el puente. Ese ansiado puente que lo llevaría a un mejor lugar. Miró a todos lados, no vio a nadie. Tanto mejor puesto que no quería darle explicación a nadie de adonde iba. 


Tocó el borde de piedra del anciano puente. Sintió frío. Maldito frío que agarrotaba todo, hasta el corazón. Volvió a pensar en las horas pasadas y lo que le sucedió en la buhardilla fría de su sádico amigo volvió a él con rabia. Era como sí su mente se empeñara en torturarlo. 


La herida que tenía sobre la sien izquierda empezó a escocerle otra vez. Cada vez que movía la cara la sentía estirarse y eso le dolía. Quería mantener el rostro sin movimientos, así como las malditas fotos que fueron exhibidas en la buhardilla. 135 personas fueron a ver la exhibición. 270 ojos miraron escenas morbosas. Algunos bajaron la mirada y se retiraron, otros solo observaban las paredes y a él. Permaneció prácticamente deshecho en una esquina. Seguía pensando que no podía escapar. No tuvo tiempo de percatarse hasta muy tarde que ya las puertas no tenían candados. 


Miró el embravecido río que corría debajo del puente. Se notaba el gélido aliento emanando como humo. Pensó en que cruzando ese puente encontraría otro destino. Una vida mejor. Seguiría buscando. Todos pensaban que sí dejas de respirar terminas tus días. Él sabía que luego de una apnea siempre se respirar mejor. Por eso siguió su camino. 


Detrás de una columna una joven miraba a quien había interrumpido su camino. Quería pasar el puente, pero no quería que nadie fuera testigo. Y ahí estaba él, quitandole su derecho a una vida mejor. No podía creer que hasta en eso su vida no resultara... solo quería seguir, dejar todo atrás. Ya estaba cansada de los electrochoques. Estaba cansada de los narcóticos. Estaba cansada del sucio enfermero que descargaba dentro de ella todas las noches. 


Ella no quería llorar cada lagrima suprimida durante toda su vida. Ni jugar a ser lo que otros querían que fuera. No quería ser normal, tampoco quería ser loca. Su único trastorno siempre fue no entender porque no podía ser lo que quería ser. Nunca entendió las señales de guarda silencio de sus padres y hermanos, al menos hasta que los hombres de blanco aparecieron en su vida. Jamás volvió a ver a sus padres. Solo tres noches después de haber sido abandonada en el castillo de las paredes blancas, su templo fue mancillado. Recordó siempre el dolor, muy distintos a la electricidad corriendo por su cabeza y espina dorsal. 


Se suponía desde entonces que estaba loca. Nunca lo demostró. Solo calló. Hasta esa tarde. Ese día amaneció gris y una manta blanca cubría todo fuera del castillo. Algo en su interior reaccionó con ataque de claustrofobia. Recordó el puente de piedra. Y dentro de ella nació el deseo de ser libre. Pensó, pensó, tensó su maltratado cerebro, y reaccionó como una luz: Soy una Maldita Loca.  Así que tomó el pequeño cuchillo de la mesa de los doctores. Justo luego que el enfermero de sus noches de martirio hubo llegado al limite, cortó su garganta de extremo a extremo. La sangre manchó todo y la manchó a ella. Lo vio ahogarse en su propia vida. Tomó sus llaves y sin miedo salió del manicomio.


Tanto esfuerzo para que él viniera a arrebatarle su camino...


Lo miró mejor. Él también parecía dispuesto a emprender otra vida. Tal vez era tan distinto como ella. Quizás él aceptara que ella lo acompañara. Todo es posible. Salió lento de las sombras y se acercó cautelosa a él. 


Él sintió a alguien acercarse a su lugar. Miró rápido y con desconfianza. Solo pudo ver un camisón lleno de sangre. Tuvo la tentación de alejarse, pero luego pensó que daba igual. La figura terminó de abandonar las sombras y entonces pudo verla completa. Era un desastre. Parecía loca. Un desastre loco. Miró su cara de niña desequilibrada, sopesó su edad, no pudo acertar. Ella se acercó más, con su mano izquierda extendida como un saludo. ÉL tomó su mano con la suya. Sintió su frío, el mismo que él tenía. 


Fue entonces cuando miró sus ojos. Sintió como la comisura de sus labios tironeaban hacía arriba. Sonrió. Y vio su sonrisa reflejada en ella. No hubo explicaciones, no hubo lagrimas. Se abrazaron. Sabían que por una extraña razón se habían vuelto a encontrar. Estaba felices. Duraron tanto tiempo abrazados, que el tiempo corrió veloz. La oscuridad que antecede al amanecer se solazó en el cielo. Fue cuando escucharon las sirenas y los pitidos de los policías. 


Las luces de colores volvieron a titilar. Ellos se miraron. Debían continuar su camino. Sí pasaban el puente una vida mejor los esperaba. Tocaron sus labios y sintieron calor. Juntos, abrazados y en un beso de esos que solo saben darse las almas gemelas, pasaron el puente hacía una vida mejor. 


*    *    *

El informe era escueto. No mostraba ningún indicio de sentimiento. Los cadáveres de los jóvenes que se suicidaron en el río fueron llevados a la morgue. A pesar del comunicado, nadie había reclamado los cuerpo. Al fin y al cabo, solo eran un pordiosero y una loca. El Comisario llamó a la morgue y acordó con el encargado el funeral de los cuerpos. Lo hizo con todo el cuidado de enterrarlos juntos en la misma tumba. Sabía que ellos no había terminado ahí. Miró la lapida sin nombres, y susurró: "Aún no es su tiempo". El anciano se marchó. El pronto iría tras ellos. 



Atentamente, La Autora.-
  







Adelgazar Rápido: Consejos y Trucos.



Adelgazar es esa meta que se busca con vehemencia en la vasta red de los dominios del internet; todos buscamos ese truco maravilloso que nos haga despertar con la figura que deseamos, así como por arte de magia. Y nos desencantamos cada vez que el artículo que prometía el milagro solo nos da una información que ya habíamos leído en otra página, o escuchado en boca de alguien más. 


Yo soy una asidua de estos artículos, lo admito. Los persigo por cualquier parte, ya sea en una de esas webs especializadas, Youtube, diarios, revistas... en fin en todos lados. La mayoría de veces he de decir que me quedo como con las ganas de obtener más. Por ejemplo, me gusta saber el después, o sea el resultado y pues nunca nadie dice el resultado. Bueno no todos, pero al menos muy pocos. 


También he aprendido de manera autodidacta que Adelgazar Rápido es una especie de mito. Y me explico: Adelgazar Rápido, ese con el que se titulan los artículos de dietas y asuntos milagrosos (como aquí), no es una realidad total puesto que a pesar de que existen métodos agresivos para eliminar unos cuantos kilos demás en solo un par de días, no es menos cierto que tienen consecuencias a veces un poco adversas. 


Tampoco se engorda rápido. Nadie se acuesta delgado el martes y amanece obeso el miércoles. Ambas cosas tienen un denominador común que es el que marca una tendencia o la otra, adelgazar o engordar y que no es otro que la COMIDA. 


La COMIDA, es lo que va a determinar una cosa o la otra, y aquí háganme caso puesto que les estoy hablando desde mí experiencia personal. La COMIDA como les decía es el botoncito que debemos aprender a presionar cuando queremos atender el físico. 


La única manera de Adelgazar Rápido es cuidar la alimentación (ojo con matarse de hambre, esto es un tremendo engaño). Lo que comemos puede traducirse en aliado para nuestro organismo o en enemigos de nuestra salud. 


Otra cosa que he aprendido es que existimos personas con una clara tendencia a engordar, no digo que lo tengamos en los genes (para ese ámbito no piso porque no soy experta ni nada de eso), pero al menos sé que quizás tengamos más tejido adiposo que otras. De ahí que haya personas que coman de una manera desordenada y no engorden ni un gramo, y otras que de mirar una Coca-Cola subamos 1 kilo (eso es exageración, pero más o menos). Así que conviene prestarse un poquito de atención antes de sumergirnos en algún régimen alimenticio para perder peso. Por ejemplo, yo lo que hice cuando reuní toda la fuerza de voluntad para embarcarme en una guerra sin tiempo ni cuartel contra mis kilos demás fue tomarme una semana por así decirlo de tregua, comencé un lunes, me pesé, apunté la fecha en un cuaderno junto a las libras que tenía y seguí con mí vida, sin modificar nada. El domingo de esa semana volví a pesarme y descubrí que engordo con facilidad, ya sea que fuera por la comida que consumía o por lo que fuera. En la próxima semana puse en práctica una alimentación saludable, más vegetariana que otra cosa, y el domingo próximo descubrí que adelgazo a paso de tortuga, puesto que solo rebajé media libra. 


Además de todo lo expuesto (espero que esto no canse), es importante que tengan presente el consumo de líquidos. La mayoría de las personas necesitamos tomar suficiente líquidos a lo largo del día, lo cual aumenta según el clima en el que vivas, esto es por salud. A la hora de adelgazar esto es mucho más importante todavía, ya que el agua es un desintoxicante natural. 


Los famosos jugos verdes también son unos aliados excelentes en la guerra contra los kilos demás. Podrán decir todo lo que se diga de estos, pero yo los defiendo a capa y espada, puesto que me resultaron de manera eficiente. Un jugo verde en las mañanas y uno en la tarde, este último como merienda, me ayudaron a mí a depurar el organismo y ha mantener un balance alimenticio saludable. 


Lo de ir a un nutriologo ya es cuestión de cada quien. Yo no visité ninguno puesto que no seguí una dieta especifica, como la Mayo o la Crash, ni nada de eso. Ahora bien sí sientes o crees que puedes sufrir de alguna especie de enfermedad, llámese diabetes o tiroides, ahí sí tienes que ir sin importar nada. 


Crea tú propia dieta añadiendo los alimentos, vegetales y frutas, que te creas capaz de aguantar. Sí no te gusta el jengibre no te sientas presionada a utilizarlo. Siempre existe algo natural con que sustituir un alimento. Lo que sí debes aprender es a hacer las combinaciones. Es decir, saber como mezclar los carbohidratos, con las grasas y las proteínas. Para ello solo tienes que buscar la información nutricional de cada alimento, y eso cada día es más fácil, o lo lees en la parte trasera del empaque, o lo buscas en nuestro amado Google. Otro dato es que sí tienes la posibilidad de usar productos naturales, pues muchísimo mejor. Los llamados productos dieteticos a veces sustituyen una cosa y lo recargan de otra y si lo consumimos en grandes cantidades pues pueden estancar la pérdida de peso. También evita las frutas ya de noche, la fructosa es dificil de asimilar y al otro día amanecerás con el vientre abultado, al menos a mí me pasa así. 


Y ahora, para terminar viene lo más temido y desagradable: ejercicios. Son indispensables. Pero en mí opinión no hacen falta gimnasios ni aparatos sofisticados. Con tus pies es suficiente. En mí caso yo me he acostumbrado a una caminata de medía hora a paso medio. También hago algunas rutinas del canal de Youtube de la española Susana Yabar. 


Adelgazar Rápido repito es un mito si tenemos en cuenta el menor tiempo posible. Una semana no es tiempo suficiente para perder digamos unas 20 libras, no es que no se pueda lograr, pero el costo es por lo general muy alto. En un mes es una meta un poco más plausible y aunque te va a requerir una disciplina ferrea y una visita frecuente al gimnasio, no va a acarrear algún problema de salud. 


Lo más recomendable es hacerlo a un ritmo sosegado. Eso nos permite irnos acostumbrando a ese estilo de vida, lo que a la larga nos dará una salud más robusta. 


P.S: En mis primeros 4 meses de dietas y régimen saludable perdí 30 libras de sobrepeso. Luego perdí 10 más y actualmente estoy en mí peso más saludable, que son 130 libras... y me he mantenido en este peso desde diciembre del 2015. Sin dejar de comer un pedazo de bizcocho de chocolate de vez en cuando. 


Atentamente, La Autora.- 











lunes, 20 de junio de 2016

Los Bajalunas.



Quisiera escribir de ellos como sí de una historia se tratara. Podría empezar por "Erase una vez" pero esto no es un cuento de hadas, aunque podría parecer. La historia que hoy les cuento es más bien algo que he sacado de la vida real, es parte del vivir diario y de las cosas que pasan sin concierto previo. 


Climb up to the moon:
Luna querida, objeto de tantas mentiras.
 Fuente: Pinterest.
Yo los conocí desde casi mí nacimiento aunque no me percaté de ello. Los Bajalunas siempre han estado aquí. Andan entre nosotros disfrazados de humanos corrientes esparciendo su hechizo en todos los rincones. No todo el mundo se percata de Los Bajalunas, aunque sí hay quienes nacen con el don de conocerlos a la primera palabra, me gusta creer que soy una de esas; otras personas por el contrario aprenden de sus experiencias a reconocerlos. 


Describir a Los Bajalunas es ardua tarea, puesto que no responden a un canon establecido. Uno podría ser bajo de estatura con el cabello castaño, el otro un poco más alto pero de tez oscura, y un largo etcétera tan amplio como la diversidad de la raza humana. Los Bajalunas más bien se caracterizan por una sola cosa: su capacidad de pintar un mundo de ilusiones


una escalera para bajar la luna:
Así tienden escaleras de ilusión. Fuente: Pinterest.
                                    
Los Bajalunas no obstante no pertenecen a la noble estirpe de los Escritores... bueno quizás uno más que otro sí...su capacidad de pintar un mundo de ilusiones tiene más que ver con la mentira pura y simple. No son poetas, pues sus mentiras a pesar de estar bañadas en las más dulces mieles no tienen la intención de sosegar los corazones. No son cantantes, porque su música no es una melodía eterna. No son pintores porque aunque manejan los colores tienen la incapacidad de apreciar la belleza que los rodean. 


Estos seres, Los Bajalunas, siempre andan a la casa de incautos, sí son mujeres mucho mejor, a los que poder hechizar con banales promesas para lograr fines cuando menos que egoísta. Prometen cosas como bajar la luna, pero no tienen la fuerza necesaria para fregar un plato. Crean castillos y no saben pagar una factura eléctrica. 


Enamoran corazones sin importar que se rompan... pero lo peor de todo es que el mundo parece llenarse cada día más de estos seres. 


Cuantas lagrimas se han derramado en el altar de Los Bajalunas, sería imposible contarlas. A través de toda nuestra historia como raza estos seres han hecho de las suyas. Solo en los últimos tiempos han perdido fuerza, puesto que son más quienes están preparados para identificarlos. Por esa razón han intensificado su ataque. 


Los Bajalunas, están presentes en todos lados. Debemos de evitar caer en sus trampas. Hombres y mujeres terminan a diario usados por estos tunantes y sus fines egoístas. 


Es imposible aquí dar un manual de sus características, pues como ya ha sido dicho estas varían de individuo en individuo, pero es fácil darse cuenta en un par de días, puesto que no pueden frenar la cantidad de promesas que salen de sus labios. 


Los Bajalunas, siempre prometen cosas imposibles, ilusorias y poco realistas. Ojo con ellos, puesto que a la larga no te bajarán la luna, sino el ánimo o peor: anularán tus sueños. 


Atentamente, La Autora.- 




viernes, 17 de junio de 2016

LEYENDO: La Paloma, Patrick Süskind

La paloma Patrick Süskind:




La Paloma de Patrick Süskind es una lectura que hice alrededor del año 2008 como requisito de una materia en la universidad. Era Letra 014, así se llamaba la materia. Fue la segunda asignación, antes ya habíamos leído a Sidharta de Herman Hesse. 


Dentro de lo que cabe esperar, para mí leer una novela, más bien corta como lo es esta, no representa ningún inconveniente, puesto que me gusta leer y que mí padre desde los doce me enseñó la manera de realizar análisis literarios de manera no sencilla, pero al menos práctica. 


Lo que me resultó en un dolor de cabeza fue el contenido de esta novela, que no es más que La Paloma. ¿Porqué este dolor de cabeza con una lectura que acabo de tachar de corta? Por el simple motivo de que yo !ODIO LAS AVES! Me aterrorizan las aves. 


Y Patrick Süskind en esta novela, no solo usa La Paloma como un título o un ser sobre el que darle un eje a la trama, sino que convierte a este feo animal en el co-protagonista, en el antagonista de este relato. Empeñándose por ello en describirla de una manera tan detallada, como realista. 


Así fue como por fuerza del destino me vi leyendo esta historia, y me vi viviendo el terror del protagonista. Me encontré dándole la razón a cada una de sus acciones, y les juro que sentir crecer cada día más en mí el temor a las aves. 


Sobre esta novela, tengo poco que decir. Más allá de ser un relato terrorífico (seguro que para muchos es una especie de broma del autor... para otros les aseguro que no es así), tiene mucho que pagarle a la psicología. Además, y a pesar de todo, es un relato magistralmente dominado por el autor, quien en ningún momento dejar caer el suspense con el que empieza la novela. De igual manera, te ofrece un final que te deja con el gusto de una excelente lectura. 


Eso sí, La Paloma de Patrick Süskind no es acta para miedosos de las aves, a menos que quieran poner en práctica una solución de choque para quitarse el miedo. En mí caso pasó todo lo contrario. 


Creo que voy a preparar una lista de todo lo que he leído para compartirla por mis redes sociales, a ver quien más las ha leído y compartir experiencias. 


Atentamente, La Autora.- 

Definiendo Inactividad




La inactividad es un estado, como su nombre lo indica, en donde no hay ejecución de actividad alguna. La inactividad es el estado propio de las cosas u objetos inanimadas. No creo que deba ser un estado elemental de los seres humanos. 


No obstante, yo ando envuelta y acurrucada en un estado de inactividad profundo. No califico mí actual actitud de haraganería, porque al menos el haragán está feliz con su haraganería. Pero yo no estoy feliz con mí inactividad, más bien me siento frustrada. 


He estado analizando, casi con la entereza de un filosofo pensador sin más nada que hacer o que esperar de la vida (piensen en mí en la posición del Pensante de Rodín, y tendrán la escena exacta de mí idea), que podría estar causando tal estado de inactividad en mí. 


Antes debo de añadir que nunca he sido la persona más activa del universo, ni mucho menos; me caracterizo por ser alguien más bien tranquila. Pero lo de ahora supera toda etapa de la tranquilidad y por muchos rangos. 


¿Porqué estoy yo Definiendo Inactividad? Caramba, casi todo el mundo sabe lo que es la inactividad, sería escribir una sarta de tonterías o copiar y pegar lo que ya ha sido dicho.  respecto a eso. No obstante sí ahora me encuentro Definiendo Inactividad es porque siento que no solo yo estoy en esta etapa. Y procedo a explicarme mejor, y me van a excusar sí la entrada resulta muy larga. 


Definiendo Inactividad: La inactividad a la que me refiero no tiene nada que ver con el esfuerzo físico, ese que hacemos en el plano material y puede ser considerado un movimiento de fuerza relativa, ese no es. La inactividad  de la que hablo es ese estado en que podrías caer cuando no estás desarrollando nada. Es esa etapa en que estás como en modo monotonía agravada. Durante este tiempo lo que te apasiona te cansa, lo que te cansa te aburre, y lo que te aburre es lo que haces. Esta inactividad te inhibe de muchas cosas: terminar tú trabajo, o hacerlo de manera autómata, casi sin darte cuenta que haces; seguir escribiendo, ya sea tú blog (duré tres días escribiendo Los 200 Encuentros, cuando ya tenía el borrón y la historia), o tú novela (no recuerdo en que estado están mis personajes, seguro que alguno de los Monteros no se ha bañado, y el fiscal Salazar debe de estar tirado por inanición en algún rincón de Acertijo (me estoy haciendo auto-spolier), o lo que sea que te de la gana de escribir; que abandones sin motivo tus Resoluciones del año, primordialmente esas que te cuestan tanto esfuerzo y entereza, como en mí caso es mantener un régimen alimenticio sano y hacer ejercicios de manera periódica.


El asunto es que este tipo de estado, inactivo, no es para nada cómodo y menos cuando te das cuenta de la situación. A veces quieres hacer las cosas y algo inexplicable te detiene. Te sientas a escribir y al momento ya no lo estás haciendo.


... la inactividad destruye el intelecto.... #LeonardoDaVinci  #citas #quotes: He pensado en algunas soluciones para esta situación, pero no hallo la manera de ponerla en práctica. He pensado en desarrollar listas de tareas por día a día, nada a mediano o largo plazo, todo a plazo inmediato. He leído que el desarrollo de listas de tareas es una excelente herramienta para organizar tanto el tiempo como las tareas.



Y eso es lo que voy a poner en práctica. Voy a desarrollar listas de tareas cada mañana, y sí es posible crearé una en la mañana y otra en la tarde. Voy a aferrarme a estas listas día por día y voy a cumplir con cada una de las tareas.


Espero que esta técnica me ayude a superar esta inactividad que está sobre mí.


¿Alguien ha pasado por esto? Sí es sí, o sí la respuesta es que estoy en esa situación, me cuentan en los comentarios. Podemos seguir compartiendo sobre este tema. Y planear formas de mejorar esta situación.



Atentamente, La Autora.-





martes, 14 de junio de 2016

Los 200 Encuentros


1ER. ENCUENTRO.



El astro rey refulgía en mitad del cielo con la furia de millares de fuego. La tierra emanaba calor como los hornos de los panes en la casa del panadero. Todo en rededor se antojaba caliente y seco. 


La sed abrazaba la garganta del niño que caminaba al lado de las bestias de carga. Sus pequeños pies eran testigos de miles de caminatas en iguales o peores condiciones. Nunca se quejaba. Había nacido para realizar estos trabajos, aunque tenía la suerte de que el hombre grande y fuerte con quien vivía lo protegía de los latigazos de los capataces. El no se quejaba, igual no conocía otra vida, al menos para él. Ese día irían hasta el valle al otro lado del gran río, nunca había estado allí y la emoción de conocer ese lugar era su aliciente ante las rudas condiciones del desierto.


Entregarían los granos en la casa del señor de todos ellos. Nunca lo había visto, pero escuchaba decir que era hijo del Sol y que por eso debía ser adorado y respetado. El pequeño estaba feliz de que su amo fuera tan importante. Trabajaba todos los días con ahínco y buena voluntad para que el Faraón fuera feliz y su padre el Sol también lo fuera.


Cuando hubieron llegado hasta el pórtico de la enorme residencia del Faraón, fueron recibidos por dos guardias fuertemente armados que inspeccionaron las carretas minuciosamente. Luego que les dieron el pase, entraron a un patio enorme repleto de columnas y paredes con hermosos murales. El pequeñín no entendía que había escrito en los hermosos dibujos, pero por las figuras de las personas y animales el lograba entender la historia que contaban.


Se detuvieron a la entrada de una enorme habitación donde el hombre y otros que estaban en la casa empezaron a descargar todos los alimentos, pero debido al peso no lo dejaron participar.


Con el permiso del encargado de Palacio, el pequeñín se puso a pasear por los patios de la gran casa. Estaba extasiado con todo lo que veía, desde las verdes y altas palmeras, hasta las estatuas de gatos y halcones que bordeaban las calzadas. En uno de los patios había una piscina enorme y limpia, bajo un techo alto y rodeada de columnas con blancas cortinas de lino.


Todo era hermoso a los ojos del pequeñín, y maravillado pensaba en que el pueblo había hecho un gran trabajo para darle un hogar especial a su dios y soberano. Sus ojos brillaban de emoción ante todo lo que veía.


En una de las grandes salas, la niña que estaba sentada rígida y en posición de estatua se quedó mirando al otro niño de los ojos brillantes. Había visto pocos niños de su edad, y a los poco que había visto siempre era en la lejanía.


Sabía que no debía abandonar su posición, y menos la sala en donde estaba; a los mayores no les gustaba verla por los pasillos ni accediendo a los lugares del Faraón. Ella trataba de cumplir siempre, pero a veces no podía evitar la curiosidad o la necesidad de salir corriendo. Como ahora. Quería levantarse e ir a mirar los ojos de ese otro niño. Le gustaba el brillo que tenían, como el de las  aguas del río en las horas de la tarde.


Sin saber como, se levantó y caminó hasta el borde de la sala; se mantuvo al amparo de una enorme columna; no saldría de la sala hacía el patio. Se mantendría cerca de su lugar, así podría volver sin problemas cuando se acercara su cuidadora. Lo observaría en silencio, miraría sus ojos sin que nadie se percatara.


El pequeño estaba extasiado con la piscina, para él era un pequeño río privado, muy limpio y sin corrientes, especial para el Faraón. Todo lo del Faraón era hermoso, porque era el señor de todos, hijo del Rey de los Dioses. Nada podía cambiar tan absoluta verdad.


En un momento determinado sintió sobre el la extraña sensación de ser acechado. Sí hubiese sido una persona mayor, el miedo se habría apoderado de su espíritu. Pero en la inocencia de la niñez, el pequeño buscó con curiosidad en las frescas sombras que lo rodeaban. No veía nada ni a nadie. Ni siquiera un pequeño animal. Pensó que quizás se trataba de algún espíritu o de la presencia de algún dios. Porque siendo esta como era la casa de uno de ellos, a lo mejor estarían de visita.


Ya no buscaría más... tenía que volver junto al hombre y las carretas, para volver a su aldea. Giró en redondo para volver por donde mismo había llegado, y fue cuando vio un hermoso par de ojitos negros, que lo miraban con mucha curiosidad. El pequeño se quedó hechizado pues esos ojitos brillaban con la fuerza de un espejo, eran hermosos. Más hermosos que la casa entera del Faraón.


Sin saber cómo, ni porqué, ambos niños se acercaron uno al otro como atraídos por una fuerza invisible. Estaban encandilados por sus ojos brillantes. Diferentes. terminaron cabeza con cabeza, eran de la misma estatura, uno delgado pero fuerte, la otra aparentaba saludable pero era frágil.


Se miraron a los ojos, y sintieron un reconocimiento mutuo. Sin poder evitarlo comenzaron a reír como los niños que eran. Un impulso los condujo a fundirse en un tierno abrazo. Sensaciones tan extrañas hicieron aparición en sus corazones. No entendieron nada de lo que pasaba. Querían quedarse juntos. No dejar de mirarse a los ojos. Continuaron de pie bajo una palmera, tomados de las manos, mirándose a los ojos.


El hombre se quedó mirando la pareja de niños bajo la palmera. Lagrimas salieron de sus ojos, se sintió desdichado por la desdicha ajena. Miró en derredor. No había nadie, por suerte. Tomó su muleta de oro y lapislázuli y lentamente se acercó a la parejita. Los niños ni notaron su llegada. El hombre soltó su muleta, y con el apoyo de la palmera puso sus manos frente a los ojos de cada niño. Su mano izquierda tapaba los ojos de la niña y su derecha los ojos del niño.


Ambos niños lloraron ante la irrupción de la oscuridad que les impidió la visión. Ninguno quería dejar de mirar al otro. Pero era necesario. No podían durar la eternidad mirándose. El hombre sabía que este no era su tiempo.


Aún con su mano tapando los ojos de la pequeña niña, tomó su muleta y fue alejándola del lugar donde el niño quedó llorando de manera desconsolada.


Unos minutos después un militar lo encontró en el mismo lugar, llorando ríos de lagrimas.  Tenía un rato buscándolo, y a pesar de que estaba en un lugar privado de la familia real, no pudo evitar sentir compasión del pequeño. Así que lo tomo en sus brazos y se lo entregó al preocupado hombre junto a las carretas.


Los días se sucedían uno tras otros... eran como una carrera interminable del día y la noche, de sol y la luna. Nunca más los ojos de los niños dejaron de derramar lagrimas, nunca más sus bocas se abrieron para comer alimento alguno.


El dolor se asentó en los corazones de los dos niños; solo respiraban pensando en el otro.


Sus cuerpo se fueron consumiendo lentamente... y en un momento dado ambos abrazaron la muerte con deseos, buscando en su abrigo la calma a su dolor.


Pero sus almas no subieron a la barca de la muerte... agarrados de las manos, entraron al vórtice de la vida y la reencarnación.


La señora del tiempo les susurró al oído: "Ahora no; aún no es su tiempo".


El hombre de la muleta, también abrazó a la muerte... aunque con más sorpresa que con resignación. La muerte tampoco lo subió a su barca, pues no era tampoco su tiempo. Un poco desorientado, el que en vida fue Faraón, decidió seguir a las pequeñas almas que agarradas de la mano esperaban su turno para volver a vivir otro ciclo.



Atentamente, La Autora.-




jueves, 9 de junio de 2016

CARTAS A MÍ AMOR: 1era. Carta




week 4 #2  Dramatic tension that breaks allows Nora to tell Toravald exactly how she feels and to see how Torvald will never see and treat nora with respect .: La vida es una constante cambiante, y en estos tiempos este cambio pasa con muchísima más velocidad que por ejemplo cuando estaba niña. Todos vivimos al ritmo que nos dictan los tiempos, con la misma rapidez y dejando de lado esos detalles que eran los que se constituían en recuerdos en épocas más tranquilas. 

En el amor y en las relaciones de pareja y de familia está ocurriendo lo mismo; la rapidez del mundo está condicionando la forma de interactuar en el núcleo interno de cada persona. Las conversaciones por mensajería instantánea, o las vídeo llamadas, han sustituido las relaciones directas, y hasta han suplantado las llamadas de telefónicas. 


Y los mortales nos estamos dejando llevar; no a la fuerza; nos estamos dejando llevar por placer. Seamos sinceros: es más fácil textear un "te quiero" a nuestros padres, que tomar un transporte e ir a su casa a decírselos frente a frente. Es increíble ver como en un grupo de cinco personas tres están pegados a sus teléfonos celulares, mientras los otros dos revisan sus laptos, cuando supuestamente habían quedado a toarse un café. 


Yo me horrorizo, pero he de confesar que un montón de veces estoy junto a mí familia sin estarlo, pues al mismo tiempo estoy pegada a la pantalla de mí celular enviándoles mensajes a mí novio. Es como sí estuviera a kilómetros de distancia de mí familia estando a solo dos pasos de uno de mis hermanos. 


Los mensajes de texto son rápidos, sencillos y relativamente económicos. Pero igualmente son muy impersonales. Podrás escribir un montón de "te amo", y nunca tendrán la fuerza de un sentimiento o de una palabra formulada por tus labios al oído del otro. 


Es posible, sin dudarlo, escribir un montón de cosas sin pensarlo, sin sentirlo; pero al menos cuando se habla algo te revela la veracidad o no de lo que te dicen. 


También los mensajes de texto tienen la cualidad de que no tiene que esperar tanto tiempo para recibir una respuesta. Un "hola" te lo responden en menos de una milésima de segundo; no te da ni tiempo de que te nazca una pequeña ansiedad. Ya no hay ilusión de esperar una respuesta. 


Por eso mí novio y yo hemos decidido escribirnos. No solo a diario por mensajes de texto. Nos vamos a escribir cartas en papel normal, que vamos a enviar por el correo tradicional.


handwritten letters and cards... still good things to write and create.: Porque, para sorpresa de muchos, el correo tradicional funciona perfectamente y cada día está más ágil. Resulta o se escucha un poco tonto, porque nos escribimos a diario, así que ¿qué podríamos decirnos en nuestras cartas?


En eso es que radicará el misterio, y la emoción. Nunca sabremos cuando nos han enviado una carta, ni que va a contener. Podría sí tratarse de solo una repetición de lo mismo que nos decimos por mensajes de texto, pero tiene la especial condición de que serán recuerdos más duraderos. Podremos mostrarlos a los hijos y nietos en un futuro que se antoja muy impersonal. 


Otro requisito en nuestro reto de intercambio de misivas, es que escribiremos con nuestro puño y letra. Es algo que hemos decidido de improviso. 

¿Qué podría yo escribir? Muchísimas cosas, pero todo dependerá de mí estado de ánimo y de la carta suya que yo haya recibido antes. 


Dentro de todo esto, lo importante siempre será el detalle. El objetivo es crear recuerdos, y la meta es forjar una historia entre los dos.


Atentamente, La Autora.-

miércoles, 1 de junio de 2016

Creando Historias

Hoy toca escribir... tengo muchas cosas que fusionar, notitas aquí y allá que esperan tomar formar y adaptarse a algún hueco en el rompecabezas de mí historia.

Llorar es de Personas Sabias

Es imposible continuar cuando tú corazón ya no tiene ganas de seguir.

A veces se siente como sí sé respirara amargura.

Esos días en que cada latido de tú pecho es como una punzada de desasosiego.

Así ocurre a veces que tú cabeza se llena de fantasmas grises que se empeñan en nublar tu vista con gotas de tristeza.

A veces hay días en que no puedes ver los colores.

Y es como sí un nudo se sentara en tú garganta y te evitara tragar.

Sabes, en lo profundo de tú ser racional, que sólo es un momento; pasará; sólo será un borroso recuerdo, tonto, allá en la distancia.

También sabes que nada ni nadie merece tú sufrimiento; pero igual llorar porque crees que llorar te va a refrescar el alma acalorada por el dolor.

Lloras para que tus lagrimas arrasen en embestida furiosa el desencanto o el desamor.

Lloras porque no eres débil; porque eres inteligente y sabes que el sufrimiento y la aceptación del adiós hará borrón y cuenta nueva en tú corazón.

Llorar es de personas fuertes;  llorar es de personas sabias.

Atentamente,  La Autora. -

martes, 31 de mayo de 2016

La Cuestión de Crear un Personaje.



Cuando decidí unirme al Reto del Juntaletras pensaba que escribir una novela en 12 meses resultaría cosa de pan comido. Fuera de esa manera, sí solo tuviera que describir lugares  y situaciones, pero ¿qué sería de una historia sin personajes?


Los personajes, siendo personas o cosas, son la esencia misma de lo que se narra, cuestión esta por la que hay que cuidar tanto su creación. A veces un solo personaje, y la confluencia de este con su entorno son los que forman la historia. A veces un personaje, más que una situación, es el que decide la trama de una novela.


Y no estoy hablando por el simple hecho de hablar (o de escribir en este caso), sino que en la misma Literatura podemos encontrar obras quasi uni-personajes, como por ejemplo La Metamorfosis de Franz Kafka. Y solo por mencionar algunas.


Antes de ponerme el reto o la tarea de terminar de escribir al menos una historia de las tantas que pueblan mí inquieto cerebro, este tipo de novelas, cuentos o pequeñas historias donde un único personaje era el universo de la trama me resultaban aburridas, muy filosóficas, muy egocéntricas y hasta esnobistas. Pero la verdad es que en estos meses he tenido que reprogramar mí percepción de ellas y en cambio loar a esos escritores que han sido capaces de desarrollar la historia de un personaje, porque la verdad dar forma de la nada a un ser humano imaginario es increíblemente extenuante.


La Cuestión de Crear un Personaje va más allá de solo querer escribir sobre un ser; podríamos empezar a hacerlo de esa manera: queriendo que todo cuanto vaya a formar parte de nuestra historia tome la forma que caprichosamente queremos. Lo que no tenemos en cuenta es que un PERSONAJE no es un objeto inanimado. Se trata de un ser humano... imaginario sí, pero un ser humano al fin y al cabo.


Y en ese aspecto es que reside La Cuestión de Crear un Personaje, y es que los seres humanos somos complejos, inexplicables, impredecibles... no somos ni buenos, ni malos, o al menos la mayoría no llega a los extremos de ambas polaridades. Siempre somos mitad blanco, mitad negros. Y así son los personajes, entes intensos con voluntad de ser como ellos decidan ser.


Está bien que nosotros lo que escribimos, los que nos inventamos la historia, somos los que forjamos a estos personajes, podríamos forzarlos a ser lo que queramos. Pero no podemos por el bienestar de nuestra historia, solo colocar nombres en la narración que vaguen de un lugar a otro de nuestro mundo imaginario sin aportar nada.


Por ejemplo, en mí novela en ciernes Aenigma, o el grito silente apareció (por decirlo de alguna manera) un personaje como en el quinto capítulo; se perfiló y dibujó casi con voluntad propia; yo lo he dejado ser porque la realidad es que sinceramente no sé que hacer con él. Luego de otro capitulo más, me he dado cuenta de que este personaje siempre ha estado ahí, desde el inicio de la historia en el rincón más oscuro de mí cerebro, y que en realidad es el dueño de la historia sin serlo totalmente.


¿Cómo? ¿Porqué? Pues es simple, y me haré spoiler yo misma (aunque quizás nunca llegue a publicar mí historia) mí personaje es el pueblo mismo donde se desarrolla la historia que estoy escribiendo.


En cuanto a La Cuestión de Crear un Personaje, creo recomendable (sí sé está escribiendo una novela) que el autor se centre más en algunos que en otros, es decir, identificar esos personajes que desde el principio vibrán con más fuerza.


Releer el borrón de vez en cuando también es primordial para estar pendiente de la evolución de los personajes, porque creo que a veces un personaje va mostrando facetas muy disimiles de capitulo en capitulo y a veces se hace necesario parar esa evolución en un solo personaje y dividirlo en uno o más. Al menos en mí humilde opinión creo que esto es lo más saludable para un escritor novel porque un personaje muy complejo puede terminar bloqueando el resto de la historia.



Otra cosa sumamente importante desde mí punto de vista, es darle un nombre a cada personaje. La denominación especifica de cada personaje hace más comprensible su papel dentro de la historia, y no lleva a error en el futuro lector, y hasta en el mismo escritor. Este punto puede resultar obvio, redundante, y hasta tonto pero les aseguro que no lo es. He tenido el honor de leer unos cuantos borradores y les puedo contar que en una gran mayoría había personajes que se perfilaban con faceta de importantes dentro de la historia sin un nombre, o una denominación. Y por nombre no tiene que ser algo así como Señor Feliciano de la Fuente Pellerano Castro, jamás (aunque sí les nace así, está bien), la cuestión es solo saber quien es.


Cada autor, cada juntaletras, tiene La Cuestión de Crear un Personaje, y se enfrenta de una manera particular a la creación de cada uno. Cada quien debe de desarrollar una estrategia que le permita salir del bache que esta cuestión le presenta, sin poner en peligro de demora el resto de la historia.


Acá les voy a compartir algunos trucos que he puesto en práctica para mejorar La Cuestión de Crear un Personaje:


1.- Crear Fichas de cada Personaje: las fichas pueden ser pequeñas anotaciones en el borde de cada página, no tiene que ser algo muy elaborado, aunque sí prefieren pueden hacer algo más acabado y profesional. Lo importante de éstas fichas es que contengan todas las características que tendrá cada personaje, desde las físicas hasta las sentimentales.

2.- Desarrollar pequeñas historias de cada personaje: las historias pueden ser escritas o no. La importancia de esto expide visualizar la  importancia de cada personaje desde su punto de vista independiente. A veces estas pequeñas historias podrían terminar formando parte de la historia general.

3.- Darle un rango dentro de la obra: es decir, desde el inicio ubicarlo dentro de un rango de importancia. Sí será un personaje importante, secundario, de paso, o personajes de quita y pon. 

4.- Crear más de un personaje: esto lo mencioné más arriba en el texto de esta entrada. Esto se da cuando un personaje se vuelve demasiado complejo y nos cuesta sobrellevar la historia con él.  El primer consejo es tratar de fraccionarlo, es decir, multiplicarlo por más de un personaje. La historia al fin y al cabo es tuya, la puedes moldear a tú gusto, así que sí un personaje se te está poniendo muy grande, lo primero que debes hacer es tratar de enmendar, o sí no...

5.- Quitarle la vida antes de que te ahogue la historia: ésta es ya la última opción.  A veces es inevitable: hay personajes que nacieron para morir (como los personajes de quita y pon y algunos de paso), pero a veces se da que personajes importantes tienen que ser eliminados en beneficio de la historia completa. No podemos dejar que nos ahogue la historia: o lo fraccionamos o los eliminamos. Y sí están escribiendo una saga, bueno pues, ya tendrán espacio para revivirlo cuando nos sintamos capaces de dar con él. 


Así que ya saben, La Cuestión de Crear un Personaje es algo de cada autor y de cada historia. Pero se puede solucionar, lo importante es no dejarnos comer por nuestras creaciones. 


Hasta una próxima entrada... ya ando con más ánimos de éste lado.



Atentamente,  La Autora.-




viernes, 20 de mayo de 2016

El Encanto de los Ángeles.



Me ha ocurrido un montón de veces que ando buscando que leer en la Literatura Moderna.  Me he quedado casi de piedra al constatar que la figura de los ángeles y sus derivados pulula por doquier, no importa sí el autor es de Oriente o de Occidente. 

Pensé que estaba harta hasta la coronilla de los ángeles (siempre tan existencialistas y cargados dramas) pero sé da el caso de que recaigo en la lectura de libros y sagas angélicas como una mosca en una olorosa sopa. 


A veces el afán de leer (no lo voy a decir... bueno está bien, no es afán es vicio) puede más que cualquier fastidio, y es así como término leyendo otra saga juvenil cuya trama gira en torno a ángeles, nefilims o seres peculiares a los que se les da otro nombre pero que para mí siguen siendo ángeles. 


Podría citar unas cuantas sagas que están en boca de todo el fandom en las redes sociales, como es la saga Hush Hush, Cazadores de Sombras, Fallen, y etcétera. Ni voy a decir que la mayoría de estas obras han sido escritas por mujeres, porque todo aquel que anda en el mundillo de la lecto-escritura lo sabe. 


Pero no hubiese escrito una entrada más este viernes sí no fuera porque he sido víctima yo también, como escritora, de El Encanto de los Ángeles. 


Sí lo sé... podría estar buscando escribir una historia que me lleve por un camino fácil a la publicación editorial, pero dice mí gran amigo Carlos J. Eguren que no nos imaginemos pajaritos, porque de flores no está cuajado el camino a la fama literaria. Sí no quieres quedarte con el hálito del deseo dentro de ti y morir en el intento, a ver sí pasas y te lees Diez cosas que no te dicen de intentar publicar tu novela (y no morir en el intento).


Pero no es así... solo ha sido un impulso... algo que nació... quizás por influencia que sé yo. Pero lo que sí sé es que he caído. 


Exactamente no sé cual es El Encanto de los Ángeles en los escritores/escritoras. Pero sí sé que cuando golpea nadie puede resistirse. 
Hasta los clásicos han caído abatidos por ellos, véase no más a Jonh Milton y su Paraíso Perdido. 


El Encanto de los Ángeles es tan fuerte que sin pretenderlo escribí unos 50 páginas de seguido tan solo cuando me llegó la historia a la mente. Caprichosa, huracanada y llena de promesas. Más adelante estaré compartiendo algunos detalles de esta nueva historia. 


Y otra entrada más sobre Aenigma, o el grito silente. 


Seguimos con El Reto del Juntaletras. Cada vez más lento, pero siempre avanzando. 



Atentamente, La Autora.-

El Antro de los Vampiros y Otros Monstruos: Diez cosas que no te dicen de intentar publicar tu...

El Antro de los Vampiros y Otros Monstruos: Diez cosas que no te dicen de intentar publicar tu...: Otro fin de semana más y otra nueva entrega de El Reto del Juntaletras para escribir vuestra novela en doce meses y hablar de vuestro p...

El Homúnculo



El Homúnculo... es aquel pequeño ser producto de la inventiva humana llamada alquimia que no termina aún hoy en día de desarrollar un verdadero propósito. 


Sí no he leído mal, El Homúnculo fue una creación del mítico alquimista Paracelso, quien decía que era posible crear un ser híbrido y pequeño al mezclar carbón, mercurio, pelo o cualquier residuo humano (preferentemente del creador) y enterrarlo en la tierra rodeado de estiércol de caballo por alrededor de unos 40 días. El ser en cuestión no mediría más de 30 centímetros y su función sería la de vagar por el laboratorio del creador y en caso extremo proteger este lugar de posibles intrusos. Se alimentaria de la sangre de su creador y posteriormente se revelaría en contra del mismo. 


Se dice que Paracelso creó este ser en su búsqueda infructuosa por encontrar la Piedra Filosofal. Mucho se ha dicho de su simbolismo, y muchas variantes han aparecido a partir de entonces. 


Durante las primeras investigaciones de la concepción humana se llegó a creer que los espermatozoides eran los tan famosos homúnculos, que ya dentro de la matriz de la hembra crecía hasta convertirse en un niño. Otra versión, o interpretación, es que los homúnculos son la Conciencia del hombre, claro que al final este concepto quedó en desuso porque resultaba demasiado cuesta arriba imaginar la conciencia del hombre como otro hombre en miniatura que por ende también tendría una Conciencia.... sólo a mí se me viene a la mente una imagen de un espejo dentro de otro espejo, dentro de otro espejo, y así hasta el infinito? Espero que no. 


La razón por la que este mito me llamó tanto la atención es su potencial literario, por añadido pocamente explotado. Vale decir que entre las obras más famosas aparece en Fausto de Goethe y en una obra Umberto Eco que ahora mismo no recuerdo el título. 


Y no solamente me llamó la atención porque puedo usarlo como personaje, ya sea principal o personaje muletilla, sino porque me recordó un cuento que leí hace un par de años escrito por el físico ruso-estadounidense Isaac Asimov. Éste cuento, que tampoco recuerdo el título, está dentro de la colección de Punto de Lectura llamado Cuentos Completos. 


En el susodicho cuento, Asimov nos presenta a un científico (o era un diplomático?) recibe en su casa a un enviado de otro planeta, que al final termina revelando que no son ellos los primeros que han intentado dominar la raza humana o la Tierra como planeta, sino que hace muchísimo tiempo el hombre está dominado de una manera simbiótica por una especie alienigena que habita en su cerebro y que condiciona sus pensamientos mediante la liberación de enzimas especiales. 


Dice, por otro lado el mito de El Homúnculo, que este ser se alimenta de su creador y que se genera entre ambos un vínculo muy fuerte: sí el amo muere el homúnculo también. En el cuento de Asimov la raza que habita en el cerebro del hombre se alimenta de su huésped y muere cuando éste muere puesto que le es imposible salir de la cavidad craneal una vez se aloja en ella. 


Es posible, de tomar como cierto tanto el mito de El Homúnculo como el cuento de Isaac Asimov, que de vez en cuando nazcan personas que no lleven en su cerebro La Conciencia (Homúnculo o Raza Alienigena) y que por tanto se comporten de manera distinta al resto. Y la verdad que han pasado personas así por la Historia de la Humanidad y sería un gasto de palabras mencionar cuales. 


Pero hemos considerado a estar personas como locos, como revolucionarios, como lo que sea, menos como personas especiales... sé deberá esto a un impulso provocado por La Conciencia? No lo sé, pero la verdad es que no me quedo con esta y El Homúnculo va a terminar en mí pluma, bajo el impulso de mí imaginación en un relato que pronto les voy a compartir. 


Alguien más ya conocía este mito? Sí es así cuéntenme como llegaron a enterarse y que opinan del mismo... 


Y por cierto, sí alguien se sabe el nombre de dos de las obras que cito a ver sí me refrescan la memoria, porque estoy perdiendo mí capacidad de elefantitis. 



Atentamente, La Autora.-