martes, 26 de enero de 2016

LEYENDO: Hollow Hallows de Carlos J. Eguren


"No hay oscuridad y vemos las estrellas"
Carlos J. Eguren, 
escritor español


Como lectora empedernida que soy, mis gustos literarios no tienen una barrera que ponga límites al vicio incurable de leer. Es una adicción que solo es comparable a una obsesión por devorar cada letra que haya sido impresa en un papel, medio electrónico... hasta en el aire!!!!


Tengo la capacidad casi sobrenatural, diría mi madre, de terminar uno de los clásicos de la literatura grecorromana, para enliarme  en un amorío asfixiante con J.R.R Tolkien; leer no tiene límites... no existe una mejor manera de aniquilar el tiempo que leer. Ando siempre en una búsqueda minuciosa y loca de algo con que contentar mi vicio. Por lo general, termino leyendo una misma obra más de una vez, a veces de seguido, otras veces vuelvo a ellas por referencias o conexiones que siento o percibo mientras leo otra. 


Pero, y ¿sí diera la casualidad de que en poco más de 1090 páginas llegare a encontrar tal síntesis de temas tejidos en una misma historia?... Muchos dirán es algo imposible... pues sí la verdad ha de ser dicha mil páginas no son campo suficiente para encerrar realidad pasmosa y cruel, culto a dioses sin sentidos, locuras genéticas que van de generación en generación, dones mágicos que se agazapan en los rincones más apartados del ser, sentimientos como la tristeza, la desesperación, la desesperanza, las alegría, y un elenco de personajes tan variopintos y con tantos demonios como cabe esperar a alguien que sea, aunque soñado, humano. 


En mí opinión, esto ha sido posible. Hay una obra, novela, o como desee llamarse, que es un canto a la diversidad, una especie de escrito que se escribe a la vez que se sueña y donde aparece un escritor "juntaletras" que se convierten en realidad porque ya una soñadora lo soñó.


Así de imposible es HOLLOW HALLOWS del escritor español Carlos J. Eguren, a quien le gusta llamarse el "juntaletras". Leí esta obra en tres días de lluvia y juro que sí detrás de la puerta de mí habitación no estuviera bullendo el mundo real y cotidiano de una casa de familia normal, ya me hubiese puesto loca sumergida en un islote de pesadillas surrealista alimentadas por un culto siniestro y vengativo a un dios de bronce y decapitado.


Aunque lo que espero  después de esta crítica lo que se desee sea ir amazon.com y comprar la obra, no obstante voy a dar unas pequeñas referencias que me fascinaron y las que considero que el autor manejo con más maestría, si cabe decirlo, puesto que supo mantener el hilo de varias historias a través de toda la extensión de la novela. 


Porque algo que va a caracterizar a HOLLOW HALLOWS  de cualquier obra de ficción es exactamente esencia de novela coral, extensa y con una pasarela de personajes a los que se les permite no solo dialogar con los personajes principales, sino también contar su historia. El pueblo en sí cuanta su historia. 


En síntesis, la obra sigue el siguiente argumento:


  "Un joven y su padre, tartamudo y mudo respectivamente, a bordo de un Ford Anglia negro llegan a un islote olvidado de la mano de la civilización buscando, en principio, escapar de la realidad asfixiante que han vivido a causa de unos hechos extraños; lo que más le llama la atención al mucho es el rotulo casi desvaído en que se lee No hay oscuridad y vemos las estrellas, lema de un pueblo llamado HOLLOW HALLOWS habitado por los hijos impolutos de un dios de bronce decapitado que en vida respondió al nombre de Alfred Hallington y los descendientes de los confabuladores, algo así como la casta de los intocables, esos que profanaron la estatua de un dios benevolente y dador de un paraíso que a fuerza de ese pecado era el purgatorio tanto para unos como para otros. El joven y su padre se instalan en el único motel del pueblo, el Caserón Woods, propiedad de las únicas sobrevivientes de una de las principales familias de confabuladores: los Hownland. Allí está Dawn, la chica que de niña le enseñó un juego que le ha echo la vida un poco más llevadera al joven; y la que lo obligó a retomar su pasión: escribir. El joven Garric Odell no tardó mucho en conocer las atrocidades del pueblo en la persona del profesor Calvin Blackmouth, derivando por ello en una larga caminata a través de una historia que no era la suya, pero que ya había sido profetizada por una hechicera de nombre Lucrecia Dagan. Junto a la maldición que pesaba sobre los confabuladores, tres dones dormían en cada descendiente, pero uno solo era capaz de soñar que se desencadenaban y con ellos el final de HOLLOW HALLOWS".


Más o menos así se podría llegar a sintetizar la esencia de esta novela que es un tejido onírico, cruel, una oda a la desgracia. Además de eso, creo que podrían revelarse otros aspectos, y no llegar a decirles a los lectores el final o el desenlace de la obra. Uno de estos aspectos es lo referente a los hijos impolutos de HOLLOW HALLOWS y a los descendientes de los confabuladores. Los primeros son los descendientes de los habitantes que se han mantenido fieles al fundador del pueblo, a quienes consideran dios, y los segundos son los herederos de aquellas familias que conspiraron contra estás ideas, los cuales fueron maldecidos a una especie de ignominia de la que no pueden escapar aunque lo intenten mil veces, siempre se regresa a HOLLOW HALLOWS. 


Los personajes principales de esta obra son: Dawn Hownland, Garric Odell, Seth Dagan, Caroline Jones, el perro-lobo Huargo, la tía Emily, Ma Dagan, Rahne Jones... siendo Alam Lamke más que un personaje, un hilo conductor de varias historias. Están también las 6 familias de impolutos que conforman el Consejo y que son la batuta que mueve el sadismo cruel contra los descendientes de los confabuladores, los Ellis (sacerdotes), los Ruth (policías), los Shaxon (sepultureros y médicos), los Brooke (juez y alcaldes), los Blackmouth (historiadores), y los Ermsworth (maestros).


También el autor, Eguren, usa muchos simbolismos para adornar la historia, por ejemplo, la fecha del fundador, esa en que los hijos impolutos sacrificaban en hogueras a los descendientes de los confabulares es la misma fecha en que se supone que la iglesia católica acabó con la Orden de los Caballeros Templarios; el culto obsesivo y parasitario a un dios que no lo es; también los dones, aquellos que han sido robados, escondidos o regalados, como el de soñar, la magia y escribir para hacerse realidad.


En principio, la novela parece una oda a la Matanza de Texas, cruda y realista, algo que no durarías en encontrar en algún mal rincón de este planeta; en el desenlace se va revelando una especie de distorsión entre el mundo real y el mundo mágico que hace tambalear al pueblo de un dios inmisericorde a favor de los descendientes de los confabulares y del escritor Odell; en el desenlace-final que no es final, se hace realidad un mundo que nace de la magía de los dones ocultos, un mundo igual de salvaje que HOLLOW HALLOWS del que apenas escapa Seth Dagan en una barca de podrida madera; está el desenlace-final, casi epilogo en que vemos a un Seth Dagan vagar a la deriva de un mundo que la realidad le dijo que no existió; para encontrarnos con un epilogo, que no es epilogo porque el autor lo encajo como un capítulo más, pero que nos salta a ocho años después, cuando Ausra Flitt, visita al paciente Dieciséis un día de Navidad y le demuestra que posee el don robado por su atepasada Lucrecia Dagan, ella sueña sueños que se hacen realidad. Ausra-Dawn es la única y verdadera reina de un reino que no sabes decir sí es el real, el actual, o un paralelo creado a su semejanza.


Así, cruel y desconcertante es HOLLOW HALLOWS, esa novela, obra o relato que te deja con el gusto de algo más, a pesar de que te enteras de quien era Oniros Hownland y su don de oniromante, a pesar de que casi intuiyes quien decapito la estatua de Alfred Hallington, a pesar de que descubres la identidad del Hombre de los Relojes, y de que sientes pena por el paciente Dieciséis, ya que este relato tiene la misma sustancia que el uroboros, su comienzo muerde su final en un ciclo interminable de dudas posibles, de finales alternativos.


He leído esta obra con un regusto casi amargo, y aunque el autor no me defraudó en ninguno de sus capitulos, HOLLOW HALLOWS me dejó con frio en el corazón, como si de una tragedia real y palpable se hubiera tratado. Esta es una historia creada para leerse, como la vida misma es escrita a casa pulsación de nuestro corazón.

Pa
ra saber más del autor de esta maravilla, Carlos J. Eguren, solo tienes que visitarlo en su blog: elantrodelosvampirosyotrosmonstruos.blogspot.com. Ahí verás más de sus escritos y hasta un reto, El Reto del Juntaletras que seguro te llamará mucho la atención.


Recuerda que sí lees vivirás mil vidas, pero sí escribes serás eterno.




By:      La    Autora.