viernes, 20 de mayo de 2016

El Homúnculo



El Homúnculo... es aquel pequeño ser producto de la inventiva humana llamada alquimia que no termina aún hoy en día de desarrollar un verdadero propósito. 


Sí no he leído mal, El Homúnculo fue una creación del mítico alquimista Paracelso, quien decía que era posible crear un ser híbrido y pequeño al mezclar carbón, mercurio, pelo o cualquier residuo humano (preferentemente del creador) y enterrarlo en la tierra rodeado de estiércol de caballo por alrededor de unos 40 días. El ser en cuestión no mediría más de 30 centímetros y su función sería la de vagar por el laboratorio del creador y en caso extremo proteger este lugar de posibles intrusos. Se alimentaria de la sangre de su creador y posteriormente se revelaría en contra del mismo. 


Se dice que Paracelso creó este ser en su búsqueda infructuosa por encontrar la Piedra Filosofal. Mucho se ha dicho de su simbolismo, y muchas variantes han aparecido a partir de entonces. 


Durante las primeras investigaciones de la concepción humana se llegó a creer que los espermatozoides eran los tan famosos homúnculos, que ya dentro de la matriz de la hembra crecía hasta convertirse en un niño. Otra versión, o interpretación, es que los homúnculos son la Conciencia del hombre, claro que al final este concepto quedó en desuso porque resultaba demasiado cuesta arriba imaginar la conciencia del hombre como otro hombre en miniatura que por ende también tendría una Conciencia.... sólo a mí se me viene a la mente una imagen de un espejo dentro de otro espejo, dentro de otro espejo, y así hasta el infinito? Espero que no. 


La razón por la que este mito me llamó tanto la atención es su potencial literario, por añadido pocamente explotado. Vale decir que entre las obras más famosas aparece en Fausto de Goethe y en una obra Umberto Eco que ahora mismo no recuerdo el título. 


Y no solamente me llamó la atención porque puedo usarlo como personaje, ya sea principal o personaje muletilla, sino porque me recordó un cuento que leí hace un par de años escrito por el físico ruso-estadounidense Isaac Asimov. Éste cuento, que tampoco recuerdo el título, está dentro de la colección de Punto de Lectura llamado Cuentos Completos. 


En el susodicho cuento, Asimov nos presenta a un científico (o era un diplomático?) recibe en su casa a un enviado de otro planeta, que al final termina revelando que no son ellos los primeros que han intentado dominar la raza humana o la Tierra como planeta, sino que hace muchísimo tiempo el hombre está dominado de una manera simbiótica por una especie alienigena que habita en su cerebro y que condiciona sus pensamientos mediante la liberación de enzimas especiales. 


Dice, por otro lado el mito de El Homúnculo, que este ser se alimenta de su creador y que se genera entre ambos un vínculo muy fuerte: sí el amo muere el homúnculo también. En el cuento de Asimov la raza que habita en el cerebro del hombre se alimenta de su huésped y muere cuando éste muere puesto que le es imposible salir de la cavidad craneal una vez se aloja en ella. 


Es posible, de tomar como cierto tanto el mito de El Homúnculo como el cuento de Isaac Asimov, que de vez en cuando nazcan personas que no lleven en su cerebro La Conciencia (Homúnculo o Raza Alienigena) y que por tanto se comporten de manera distinta al resto. Y la verdad que han pasado personas así por la Historia de la Humanidad y sería un gasto de palabras mencionar cuales. 


Pero hemos considerado a estar personas como locos, como revolucionarios, como lo que sea, menos como personas especiales... sé deberá esto a un impulso provocado por La Conciencia? No lo sé, pero la verdad es que no me quedo con esta y El Homúnculo va a terminar en mí pluma, bajo el impulso de mí imaginación en un relato que pronto les voy a compartir. 


Alguien más ya conocía este mito? Sí es así cuéntenme como llegaron a enterarse y que opinan del mismo... 


Y por cierto, sí alguien se sabe el nombre de dos de las obras que cito a ver sí me refrescan la memoria, porque estoy perdiendo mí capacidad de elefantitis. 



Atentamente, La Autora.-