lunes, 4 de abril de 2016

El Personaje Imprevisto



Estaba escribiendo sentada a la mesa del comedor de mí casa. La verdad no puedo decirles como era la noche porque yo no la miraba, creo que ni siquiera veía el lápiz y el papel con el cual estaba escribiendo.


Mis ojos no miraban el mundo físico... tampoco el sobrenatural... mis ojos miraban mí pueblo, el pueblo de mis sueños, ese del que escribo casi todas las noches sentada ante una mesa. 


Cada palabra, cada situación ya la había vivido en horas de la tarde... así que solo estaba escribiendo lo que ya sabía... casi como 10 páginas llena de borrones después recibí la mayor de las sorpresas: por entre la maraña del bosque atisbó un ser amorfo que me miraba suplicante desde su negra existencia. 


Me asusté cuando lo descubrí, y mí pueblo imaginario se agitó. Tuve miedo de que la historia se derrumbara ante mis ojos... ante la imprevista e intempestiva llegada de ese nuevo ser.  


Pero no lo pude evitar: él, ¿o es ella? entró como marea brava en mí pueblo y en su historia y exigió un hueco que hasta ahora yo no había podido ver. 


Y de una manera increíble se paró en sus pies y por voluntad propia corrió hacía el hueco que había en el puzzle y se encajó en el como sí siempre hubiese estado... ¿o sería que estaba esperando su momento?


"¿De qué rincón olvidado fue que saliste?" le pregunté; El Personaje Imprevisto me miró y se rió en mí cara de mí. Me dijo con tono de burla "Salí de donde quise y salí porque puedo"


Terminé su descripción, me desconecté de mí mundo y de mí pueblo, miré a mí alrededor, y le dije a mí padre: "Las cosas en Acertijo están cambiando".



Nota de la Autora (1): El relato anterior está basado en una experiencia real vivida por la autora.
Nota de la Autora (2): Le cuento a mí Padre todo lo que va ocurriendo con mí historia como sí fueran noticias nacionales. 


Atentamente, La Autora.-