miércoles, 22 de junio de 2016

Adelgazar Rápido: Consejos y Trucos.



Adelgazar es esa meta que se busca con vehemencia en la vasta red de los dominios del internet; todos buscamos ese truco maravilloso que nos haga despertar con la figura que deseamos, así como por arte de magia. Y nos desencantamos cada vez que el artículo que prometía el milagro solo nos da una información que ya habíamos leído en otra página, o escuchado en boca de alguien más. 


Yo soy una asidua de estos artículos, lo admito. Los persigo por cualquier parte, ya sea en una de esas webs especializadas, Youtube, diarios, revistas... en fin en todos lados. La mayoría de veces he de decir que me quedo como con las ganas de obtener más. Por ejemplo, me gusta saber el después, o sea el resultado y pues nunca nadie dice el resultado. Bueno no todos, pero al menos muy pocos. 


También he aprendido de manera autodidacta que Adelgazar Rápido es una especie de mito. Y me explico: Adelgazar Rápido, ese con el que se titulan los artículos de dietas y asuntos milagrosos (como aquí), no es una realidad total puesto que a pesar de que existen métodos agresivos para eliminar unos cuantos kilos demás en solo un par de días, no es menos cierto que tienen consecuencias a veces un poco adversas. 


Tampoco se engorda rápido. Nadie se acuesta delgado el martes y amanece obeso el miércoles. Ambas cosas tienen un denominador común que es el que marca una tendencia o la otra, adelgazar o engordar y que no es otro que la COMIDA. 


La COMIDA, es lo que va a determinar una cosa o la otra, y aquí háganme caso puesto que les estoy hablando desde mí experiencia personal. La COMIDA como les decía es el botoncito que debemos aprender a presionar cuando queremos atender el físico. 


La única manera de Adelgazar Rápido es cuidar la alimentación (ojo con matarse de hambre, esto es un tremendo engaño). Lo que comemos puede traducirse en aliado para nuestro organismo o en enemigos de nuestra salud. 


Otra cosa que he aprendido es que existimos personas con una clara tendencia a engordar, no digo que lo tengamos en los genes (para ese ámbito no piso porque no soy experta ni nada de eso), pero al menos sé que quizás tengamos más tejido adiposo que otras. De ahí que haya personas que coman de una manera desordenada y no engorden ni un gramo, y otras que de mirar una Coca-Cola subamos 1 kilo (eso es exageración, pero más o menos). Así que conviene prestarse un poquito de atención antes de sumergirnos en algún régimen alimenticio para perder peso. Por ejemplo, yo lo que hice cuando reuní toda la fuerza de voluntad para embarcarme en una guerra sin tiempo ni cuartel contra mis kilos demás fue tomarme una semana por así decirlo de tregua, comencé un lunes, me pesé, apunté la fecha en un cuaderno junto a las libras que tenía y seguí con mí vida, sin modificar nada. El domingo de esa semana volví a pesarme y descubrí que engordo con facilidad, ya sea que fuera por la comida que consumía o por lo que fuera. En la próxima semana puse en práctica una alimentación saludable, más vegetariana que otra cosa, y el domingo próximo descubrí que adelgazo a paso de tortuga, puesto que solo rebajé media libra. 


Además de todo lo expuesto (espero que esto no canse), es importante que tengan presente el consumo de líquidos. La mayoría de las personas necesitamos tomar suficiente líquidos a lo largo del día, lo cual aumenta según el clima en el que vivas, esto es por salud. A la hora de adelgazar esto es mucho más importante todavía, ya que el agua es un desintoxicante natural. 


Los famosos jugos verdes también son unos aliados excelentes en la guerra contra los kilos demás. Podrán decir todo lo que se diga de estos, pero yo los defiendo a capa y espada, puesto que me resultaron de manera eficiente. Un jugo verde en las mañanas y uno en la tarde, este último como merienda, me ayudaron a mí a depurar el organismo y ha mantener un balance alimenticio saludable. 


Lo de ir a un nutriologo ya es cuestión de cada quien. Yo no visité ninguno puesto que no seguí una dieta especifica, como la Mayo o la Crash, ni nada de eso. Ahora bien sí sientes o crees que puedes sufrir de alguna especie de enfermedad, llámese diabetes o tiroides, ahí sí tienes que ir sin importar nada. 


Crea tú propia dieta añadiendo los alimentos, vegetales y frutas, que te creas capaz de aguantar. Sí no te gusta el jengibre no te sientas presionada a utilizarlo. Siempre existe algo natural con que sustituir un alimento. Lo que sí debes aprender es a hacer las combinaciones. Es decir, saber como mezclar los carbohidratos, con las grasas y las proteínas. Para ello solo tienes que buscar la información nutricional de cada alimento, y eso cada día es más fácil, o lo lees en la parte trasera del empaque, o lo buscas en nuestro amado Google. Otro dato es que sí tienes la posibilidad de usar productos naturales, pues muchísimo mejor. Los llamados productos dieteticos a veces sustituyen una cosa y lo recargan de otra y si lo consumimos en grandes cantidades pues pueden estancar la pérdida de peso. También evita las frutas ya de noche, la fructosa es dificil de asimilar y al otro día amanecerás con el vientre abultado, al menos a mí me pasa así. 


Y ahora, para terminar viene lo más temido y desagradable: ejercicios. Son indispensables. Pero en mí opinión no hacen falta gimnasios ni aparatos sofisticados. Con tus pies es suficiente. En mí caso yo me he acostumbrado a una caminata de medía hora a paso medio. También hago algunas rutinas del canal de Youtube de la española Susana Yabar. 


Adelgazar Rápido repito es un mito si tenemos en cuenta el menor tiempo posible. Una semana no es tiempo suficiente para perder digamos unas 20 libras, no es que no se pueda lograr, pero el costo es por lo general muy alto. En un mes es una meta un poco más plausible y aunque te va a requerir una disciplina ferrea y una visita frecuente al gimnasio, no va a acarrear algún problema de salud. 


Lo más recomendable es hacerlo a un ritmo sosegado. Eso nos permite irnos acostumbrando a ese estilo de vida, lo que a la larga nos dará una salud más robusta. 


P.S: En mis primeros 4 meses de dietas y régimen saludable perdí 30 libras de sobrepeso. Luego perdí 10 más y actualmente estoy en mí peso más saludable, que son 130 libras... y me he mantenido en este peso desde diciembre del 2015. Sin dejar de comer un pedazo de bizcocho de chocolate de vez en cuando. 


Atentamente, La Autora.-