jueves, 25 de febrero de 2016

Creer o No Creer, el dilema universal.

Duda, del blog del Cuaderno de Retales
"Quien da primero, 
da dos veces"
Refrán Popular









 Creer o no Creer, el dilema universal, puede que el termino universal no esté bien empleado (a menos que se crea en los extraterrestres y otros mundos habitados... yo creo en que es posible) en la oración, pero sí abarca el alcance que tiene esta cuestión milenaria. 



Creer o no Creer, todos los hombres, o seres humanos, hemos pasado por este dilema. La disyuntiva se nos presenta a diario, casi a cada minuto ya sea dentro de nuestras cabezas o surgido de una conversación espontanea. Es difícil aquel hombre o mujer que en un episodio de su vida no se haya encontrado en esta situación tan elemental.


Yo misma tuve una conversación de este tipo con mi madre quien es Testigo de Jehová practicante (aunque no puedo decir que sea una fanática religiosa), y en un momento dado de conversación pasamos a discusión cuando expuse mis ideas casi anarquistas de que yo dudaba, no de la existencia de Dios, sino de que ese ser sobrenatural esté al pendiente de nosotros. Ya se podrán imaginar la discusión que tuvimos. Solo les diré que nos tomó una hora y un portazo mio acabarla. Esta conversación en otro estado de causas no hubiese sido un tema para una entrada en el blog, sino hubiese ocurrido que después de que mí compañera tanto me rogara yo me decidiera a ayudar a inscribirse en una página de citas online, ya que ella no es muy experta con eso de llenar formularios en la red. Dentro de las tantas casillas que tienes que llenar en la famosa página de citas existe una que para mí es una especie de miedo infantil con forma de signo de pregunta: Creencia, o religión. Pero bueno, como no estaba rellenando algo para mí, con un clic desplegué las opciones y me llevé una grata sorpresa, pues no solo había opción a las grandes religiones y corrientes religiosas, como los cristianos, protestantes, católicos (¿acaso los protestantes y católicos no creen en Jesús¿ ¿por qué tiene que haber una tercera división? ¿algún grupo exclusivo con derechos de autor sobre el nombre, la imagen y la adoración de Cristo?), budistas, musulmanes, agnósticos, ateos y... creyentes pero no religiosos.


En mí cerebro se activaron todas mis neuronas porque sí he de ser sincera no creo que el mundo exista alguien a quien el dilema de Creer o no Creer, le quite más tiempo y espacio. Yo creo... pero también no creo. Es un asunto algo complicado de explicar; pensé que escribiéndolo le iba a encontrar manera de plasmarlo, pero creo que no voy a poder. Y es que tampoco deseo escribir y escribir, y terminar haciendo un ensayo de tema religioso con galanteos de metafísica o filosofía aristotélica. Mí objetivo es solo... es solo escribir.


¿EN QUÉ SE SUPONE QUE SE DEBA DE CREER?



Desde que somos pequeños vamos escuchando a nuestros mayores hablar de un ser sobrenatural, todopoderoso, dador de vida y de muerte, creador de todo. Un ser a quien le dicen Dios y que usan para amedrentar o para apremiar a los hombres: sí cometes un "pecado" ese Dios te castigará con su ira, en cambio sí haces las cosas bien recibirás la "vida eterna" o un pase al "paraíso"


Creces con esto, no importa sí naces dentro de una familia católica, protestante, musulmana o budista. La figura de Dios y sus promesas de castigo o premios siempre está ahí de telón de fondo, como un compás que nos va marcando los pasos en el baile de la vida. Mientras vas creciendo este influjo también lo hace; en dos vertientes claro está. Pues puede suceder que en ti crezca una religiosidad abnegada hacía el Dios de tus mayores (puede ser por temor al infierno o al castigo, o por amor al paraíso), o que crezca y lo sepultes bajo un montón de explicaciones "lógicas" que te hacen la vida más llevadera y sin tantos remordimientos. 


Dios tiene un montón de nombres y tendrá muchos más, pues su figura evoluciona junto al ser humano, ¿quizás por qué es sólo un producto de la inventiva del hombre?, no sé. Lo que sí sé es que para mí tanto Jehová como Allah son los nombres de la misma divinidad. Como Brahma fue Yavéh en su tiempo. Como Odín y Zeus eran el mismo dios en dos culturas distintas. Como Atón era el dios de los judíos, solo que el faraón Akenatón pensaba que lo había inventado él. 


Así las cosas, ¿en qué se supone que se deba de creer?. La respuesta más plausible para la gran mayoría de hombres es en Dios, en el ser sobrenatural que todo lo puede. El que es omnipresente y omnipotente. Creer en este ser con fe y demostrarlo con obras. 


¿DIOS EXISTE?


En mí opinión Dios existe. Existe más allá de toda lógica humana. Como creadora de personajes que pretendo ser, sé que todo tiene un principio. Que los seres se piensan antes de hacerlos. Y que quien los piensa es más grande que ellos. Todos esos personajes de los libros nacen, crecen y mueren por la voluntad de un creador, de un escritor. 


En mí mente tonta no me cabe la idea de que la perfección con que estamos hechos los humanos sea simple azar. La teoría de la evolución nunca ha sido de mí agrado. Siempre me ha gustado imaginarme a Dios creando a Adán, poniendo cada pieza en el lugar exacto y dando a cada órgano una función especifica. Con solo ver como funciona una célula madre basta para saber que el azar no tuvo nada que ver con el surgimiento del humano (y que me perdonen los evolucionistas).


Para mí, hay un ser sobrenatural allá afuera en los confines del cosmos. En una dimensión distinta, un ser con poderes que superan a toda la inventiva humana jugó a ser escritor y le dio vida a un universo paralelo donde sus personajes juegan a ser dioses y a dominar todo cuanto le rodea. 



¿POR QUÉ NO SOY RELIGIOSA SÍ CREO EN DIOS?


La respuesta es simple, y muchos la saben, yo solo la voy a confirmar un poquito más: no soy religiosa porque la religión es una institución que nació amparada en la figura de Dios para mantener subyugada a las masas de seres humanos a través del tiempo. 


Sé que suena a teoría conspiracionista, ¿pero acaso no todo lo que tejemos los humanos responde a una conspiración?...


Además solo hay que pensar en el dato siguiente: el hombre siempre ha buscado una explicación a su existencia... un motivo por el cual está respirando (nunca nos vasta solo con estar vivos)... pero también siempre hemos tenido el deseo de gobernar... amamos dominar a nuestros semejantes de la forma que sea, ya que haciéndolo nos endiosamos y nos ponemos por encima de los cánones normales. 


Esta liga de búsqueda existencial y ansias de poder trajo como respuesta a la religión. Dios no nació de la necesidad del hombre de explicarse la vida, sino que la religión nació amparada en Dios y en este dilema humano. Todos los hombres creían en Dios, pero en la prehistoria Dios era sencillamente la lluvia que caía del cielo, el fuego que ardía en invierno, o el trueno que estallaba en las tormentas. Dios no tenía reglas, solo era el Creador. 



La religión encasilló al Creador, volviéndolo un ser de reglas imposibles al que hay que respetar mediante la iglesia sino caería sobre la tierra el castigo divino. No por nada en los primeros imperios el papel de sumo sacerdote y hasta de Dios encarnado era exactamente el gobernante del pueblo, se llamara Rey, Faraón o Sátrapa.  


Aunque, lógicamente hablando, la religión no ha sido "el opio de la humanidad" como llegó a decir Karl Marx, en el sentido de que la religión ha sido lo que ha permitido sacar al hombre de la ignominia de la brutalidad de las cavernas; la cohesión que trae consigo esta institución nos ha hecho a los humanos crear reglas y derechos que nos alejan de los animales; la religión nos ha obligado a crear; la religión nos ha obligado a sentir el vinculo natural de la sangre de una manera más intima y real. No todos sus aportes han sido negativos. Pues no ha permitido a las generaciones del futuro disfrutar de más opciones a la hora de encasillarnos en cánones sociales. Eso lo ha hecho posible el Derecho, y el derecho nació de la religión.


En definitiva, ¿qué es lo qué quiero decir?


Que no creo en las religiones... que creo en Dios... que no está mal tener el dilema  de Creer o no Creer, porque somos humanos y tenemos unas dudas terribles que venimos arrastrando como una maldición ancestral.


Un Dios, no importa que sea un Jehová, un Cristo, un Allah, o un Buda, es un tronco de salvación. Un lugar seguro en el que amparar saciar nuestras dudas. Dios es un escape a los temores y en cuya creencia podemos dejar descansar muchos de nuestros dilemas sociales... eso hasta que llegué la hora de "Juicio Final"... sí llega, pero sí no llega al menos vivimos nuestra vida con un propósito y una promesa eterna de algo mejor. 



Post Data: La esencia de la vida humana no es pasarnos el poco tiempo con el contamos en la tierra buscando explicaciones a la existencia puesto que sus respuestas son extraños seres de luz que se asientan en nuestras manos y se alejan como humo, nunca se dejan atrapar. Debemos creer en un poder más allá de nosotros, vivir en tanto el tiempo corre. Creer en lo que llevamos dentro... escuchar nuestros impulsos pues son las únicas acciones que realizadas nos dejan un sabor verdadero. Yo siempre trato de CREER EN MÍ MISMA antes que en algo que crean los demás. Cada cuerpo es un templo, dice la Biblia, así que supongo que esa voz que me habla a veces debe de ser Dios. 


  • ¿Ustedes qué creen?



Atentamente, La Autora.-