jueves, 4 de febrero de 2016

Cuando la Realidad compite con los Sueños.



"La razón es lo que más asusta
a un loco".
Anatole France, 
novelista francés.



Cuando estás en secundaria es cuando empiezas a soñar en como será tú vida futura; empiezan los "yo quiero" a surgir una y otra vez; los mayores dicen que los jóvenes no sueñan con el futuro, pero sí lo hacen lo único que de una forma un tanto más fantasiosa. Al cabo de un tiempo, y a medida que nos hacemos mayores, la realidad va derribando muchos de esos sueños, a veces solo los modifica, o los retarda, pero el hecho es que el producto final inmediato no es el que imaginamos que sería.


Jennie enakei: En mí caso, la vida fue muy directa conmigo, pues me presento a la señora realidad yo aún estando niña; tenía 12 años cuando la realidad se hizo dueña de todo a mí alrededor y me aconsejó que creciera pronto; así lo hice: mí primer trabajo fue a esa edad, recuerdo que fue enseñarle a leer a otra niña un poco más menor que yo (quien hoy es una gran mujer, y odontologa); desde ese tiempo hasta acá nunca he dejado de trabajar, ya que para yo obtener algo tengo que ganarlo primero; así ha sucedido con mi carrera, mi trabajo, en fin todo. 


No obstante, todo el mundo me ha catalogado siempre de solitaria, mi familia más cercana de fantasiosa, porque nunca he dejado de soñar; ni siquiera frente a la terrible realidad de verme sola en medio de la noche en una carretera casi intransitada esperando que algún vehículo pasara y me llevara hasta casa (volvía de la universidad); en mí cabeza se instaló la idea de que cualquier loco podría matarme así, sin más, pero en vez de ponerme a llorar, empecé a contarme un cuento de esa posibilidad, mismo que escribí al otro día en mí trabajo. 


chica trabajando dibujo - Buscar con Google:


Ese que eso suena a que no soy muy normal (quizás no lo sea, dicho sea de paso), pero inventar historias en mí cabeza siempre ha sido mi válvula de escape; y sí a eso se le añade que leo novelas de 500 páginas desde que mí padre me castigara teniendo que leer a José (no recuerdo al autor) y analizarla punto por punto, es una obsesión casi maniática la mía. 


En mí vida la realidad siempre compite con los sueños... yo no dejo de soñar... y el soñador siempre tiene sueños... a veces los veo caer ante mi como un débil castillo de naipes; otras se me escapan como nubes de frío dejándome el sabor de algo que estuvo a punto de ser pero no fue. 


Tengo una vida, un trabajo, y vivo en un sitio agreste para soñar, para expandir mis alas y volar, pero siempre he dicho que soñar no cuesta nada, no le hace daño a nadie, y no pesa. Cuando la Realidad compite con los Sueños yo dejo que gane el más fuerte, y a cada uno le aplico un poco del otro. 


La vida a veces es una realidad amarga, otras es un plácido sueño... como sea que se nos presente, no siempre es eternamente una amarga realidad, o un dulce sueño; la vida es gris, ni buena, ni mala, la vida es tú color, y yo siempre opto por un rosado. 



By:   La    Autora.