martes, 23 de febrero de 2016

LEYENDO: Los Peores Finales Literarios

"Nada es más despreciable que 
el respeto basado en el miedo"
Albert Camus, 
novelista y dramaturgo francés.


Al leer, te adentras tanto en la historia que llegas a amar o a odiar a los personajes que hay en ella. A mí me ha pasado infinidad de veces. También suele suceder que empiezas odiando un personaje y al final de la saga lo adoras. 


Cuando algunos de estos sentimientos se desarrollan en ti, lo que el autor hace con los personajes te puede crear un trauma... serio... a los autores les digo que no es broma. 


A lo largo de mí carrera de lectora, me he encontrado con autores que en los últimos dos capítulos de la historia te le dan un giro de dejarte sin habla, y destrozan el final que tenías previsto, o en el peor de los casos te arrancan a un personaje con el que habías creado una entrañable relación. 


En un primer momento, llegas a odiar a estos autores... aunque luego te des cuenta de que la historia no hubiese constituido algo memorable o tenido su sello personal sí no hubiera hecho con su historia lo que le diera la gana. 


Como lector solo nos queda llorar, quejarnos, adaptarnos y aprender a disfrutar de la historia así, con su final nada gustoso y todo. 



Aunque en la mayoría de las novelas entiendo los finales que les han dado, en otras no supero el trauma, y de esas es que voy a escribir. Acá les va una lista de esas odiados finales: 



  • Rojo y Negro. Stendhal es para mí el cruel de los crueles. Primero nos retrata a un Julian Sorel tan débil, tan humano y desprotegido que te duele en el corazón todo lo que le pasa. Antes de las 100 primeras páginas ya te haz enamorado irremediablemente del tutor de 20 años. Recorres con él todo el camino de la novela. A veces, no entiendes su forma de ser, su manía de correr hacía lo difícil, pero encuentras la manera de justificarlo, ¿porque acaso no haría uno lo mismo sí se encontrara en una lucha de supervivencia y persecución de algo que nos merecemos? Y esa es la tremenda característica del protagonista, esa forma de ser tan humana, lo que no nos permite asimilar su final: LA IGNOMINIOSA GUILLOTINA. Por muy romántico que clasifiquen a Stendhal, para mí es y seguirá siendo (luego de uno de los mejores escritores) el más cruel escritor. PAZ A JULIAN SOREL.
                                                       
  • Marianela. Es difícil escribir sobre "La Nela". Nunca le he perdonado a Perez Galdos el haber hecho sufrir tanto a un ser tan desvalido. ¿Porqué tenía que empeñarse tanto en hacerla miserable? El trauma que me provocó leer esta novela cuando tenía catorce años dio como resultado que no volviera a leer ni la biografía de Perez Galdós. 
  • La Perla. Steinbeck supo retratar con tal arte magistral tanto las creencias de una raza, como la realidad social de un tiempo, que no queda de otra más que odiarlo. En serio, esta novela, su desenlace y su final son algo que dan dolor en el pecho
.
  • La Saga de Mago Negro. Trudi Canavan supo crear un hermoso universo literario plagado de magia natural y personajes que te subyugan con sus personalidades. Todo es perfecto hasta que... te mata al personaje que más amas y te deja con el sabor de casi perfecto en la boca. Cuando terminé de leer la trilogía tenía un bate en la mano, no recuerdo cuando fue el momento en que lo encontré, solo sé que tenía ganas de caerle a batazos a Canavan. 



  • El Silmarilion, De la ruina de Doriath. Quizás no haya muchos que le den tanta mente como yo, pero ¿qué le ocurrió a los hijos varones de Dior? Eluréd y Elurin fueron abandonados a su suerte en mitad del bósque cuando se suponían que no podían sobrevivir solos. A veces, cada vez que me acuerdo de estos seres, me dan ganas de despertar a Tolkien y que me re-escriba esta parte de la historia, real que sí. 


Bueno, hasta acá esta entrada. ¿Qué les parece sí comparten conmigo esos terribles finales que han leído? 



Atentamente, La Autora.-